Máquinas "tragamonedas" representan ya 80% del juego
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Pero en Buenos Aires parecen encaminarse a la exageración: quieren llevar la tasa impositiva actual de 34% a 45%. Parece mucho. Pero es el proyecto que la provincia de Buenos Aires envío a la Legislatura por un aumento de 11% con monto para la Seguridad en ese distrito. Se produciría una recaudación extra de 100 millones de pesos. Un buen fin, las fuerzas de seguridad, pero no habría que descuidar que se puede afectar el negocio. Por caso, hay lugares de juego donde antes se despreciaba «cobrar entrada de ingreso» y ahora se extiende la modalidad para mantener rentabilidad.
Tengamos en cuenta que la Argentina hoy es el país con mayor presión tributaria en toda Latinoamérica, desde México para abajo por su empecinamiento en no querer -por razones de clientelismo político-reducir los gastos del Estado y sobre todo su elevada burocracia.
El presidente de la Cámara Argentina de Salas, Bingos y Anexos (CASBA), Daniel Angelici, difundió una declaración sobre este nuevo avance del Estado provincial.
«Hace no mucho tiempo, en 2000, cuando la Argentina y la provincia de Buenos Aires navegaban en una inmensa crisis, cuando las arcas de este Estado se encontraban vacías, cuando la emisión de pseudomonedas (patacones) para financiar el gasto público era una cuestión corriente y se recortaban los salarios públicos, el sector de las salas de bingo hizo un gran esfuerzo y adelantó al fisco 50 millones de pesos», dice Angelici y agrega: «Luego, se dictó un decreto con una carga muy alta del canon fijo: de 300 pesos que se tributaban, se pasó a 900 pesos, triplicándose el valor original. Luego, al ponerse en práctica el sistema de control on line, se dio paso al pago de 34%, que significa quintuplicarel canon de 900 pesos como resultado se paga un promedio de 4.500 pesos por máquina si lo tomáramos como canon fijo».
Para dimensionar la cuestión, tenemos que comparar ese 34%, por ejemplo, con el canon de 20% que paga el casino flotante en la Capital Federal, 27% que los concesionarios pagan en Córdoba y 22% vigente en Río Negro.
• Inversión
Al tener tan alta tasa de canon, los empresarios debieron realizar ampliaciones e inversiones importantes en sus locales y en maquinarias; tanto es así que en el parque de maquinarias de la provincia de Buenos Aires se contaba con 3.800 máquinas, y hoy hay cerca de 8 mil. Como todos saben, las máquinas se adquieren el exterior y se pagan en dólares en un promedio oscilante entre los 12.000 y 14.000 dólares por cada tragamonedas. Esto significa que se han invertido muchos millones de esa divisa para poder obtener esta recaudación. El de las tragamonedas es un negocio bueno, pero tiene un límite. Por otra parte, no es cierto -y ahí se puede observar en la planilla adjunta-que pagamos sólo 34%. Pagamos este porcentaje, más un promedio de entre 1% y 2% para las entidades de bien público; el pago por el sistema on line es otro 1,5% que pagamos los empresarios para que se nos controle con una fuerte inversión, que le correspondía al Instituto de Lotería y Casinos Bonaerenses y se hizo cargo el sector privado para su puesta en marcha a partir del 6 de enero de este año en cada una de sus salas. Los equipamientos que hoy tiene el IPLyC para controlarnos los ha donado nuestro sector. Con los valores citados, ya estaríamos en 37%. En materia de ingresos brutos, en cualquiera de las salas, da un promedio de 4%. Solamente la provincia de Buenos Aires recibe 41% de impuestos; falta sumar la tasa de sellados de todos los contratos, que suman también miles de pesos; todos los impuestos y tasas municipales. Si a esto le agregamos los impuestos nacionales, como nuestro sector es exento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), es decir, el impuesto que pagamos no lo podemos deducir, o sea que es irrecuperable para nosotros, estamos en el orden de 1,3% sin contabilizar los casos de compra de máquinas, que se pierde mucho más. En el caso de las leyes sociales, está en un promedio de 14% si tomamos en cuenta todos los afiliados a la Cámara Argentina de Salas de Bingo y Anexos.
• Impuestos
Decimos con fundamentos, y lo exponemos como corresponde, que estamos tributando 58% o más solamente en impuestos. Con lo que resta, tenemos que pagar los sueldos, renovar máquinas, renovar uniformes, amortizar la maquinaria, pagamos el suministro de electricidad y gas, muchas salas pagan alquileres, cubrimos todos los gastos operativos, publicidad, promociones e infinidad de gastos como los cartones de bingo, las fibras, juegos de bolillas, reposición de proyectores o aparatos de TV para las salas. Realmente, el negocio es bueno, ingresa mucho dinero, pero también se va mucho dinero entre los gastos operativos y los impuestos.
El margen de utilidad que tenemos es del orden de 15% a 17% y contamos con un socio de mayoría bien marcada que es el Estado, para que hoy quiera, por un problema de seguridad y sin convocar al sector privado para ver cómo se podría armar o lograr la cantidad de dinero que se necesita -unos cien millones de pesos más-; lo ideal y serio para cualquier gobernante es sentarse con el sector. A partir de esto, realizar un estudio serio de la provincia de Buenos Aires para determinar cuántas salas de entretenimiento más se podrían inaugurar, sin inundar la provincia de juego.
Aunque nosotros no creemos que el juego es la solución para financiar la seguridad, se debería estudiar cuántos municipios más -por la cantidad de habitantes y la distancia-se podrían incorporar al sistema.
Pensamos, desde nuestra óptica, entre 12 y 14 municipios más, sobre los 30 que tienen salas de juego.
Abriendo estas salas, renovando maquinarias que sean modelo 2000 hacia arriba, previa fijación de un plazo a los empresarios para que dentro de un año tengan los «aceptadores» de billetes, que posibilitan un incremento de la recaudación entre 18% y 22%, con estos elementos, la provincia tendría casi el doble de los recursos que Buenos Aires está buscando. Es una manera más sencilla, antes que decir que a un impuesto lo pasamos de 34% a 45%», concluye el empresario.




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