«Estamos haciendo todos los esfuerzos para mostrarles que de ahora en más no les vamos a seguir mintiendo y también estamos haciendo trámites políticos para pedir, sobre todo a los países amigos, la apertura de los mercados», dijo ayer el secretario de Agricultura, Marcelo Regúnaga. El funcionario prometió «no mentir más» sobre la situación creada por la aftosa en el país, estimó que la enfermedad se podrá erradicar «recién en cuatro años» y llamó a los socios del Mercosur a trabajar en conjunto para eliminar el mal de la región.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El funcionario, además, aceptó la molestia de las autoridades brasileñas sobre la información proporcionada por la Argentina en cuanto al alcance del rebrote de aftosa registrado en diversos puntos del país, pero destacó que «de ninguna manera» el principal socio del Mercosur debió reaccionar impidiendo la importación de vegetales argentinos a su mercado.
Regúnaga se lamentó porque, durante la gestión de Antonio Berhongaray al frente de Agricultura, se intentó «ocultar lo inocultable», por el rebrote aftósico, lo que -a su criterio- derivó en la desconfianza de los compradores cárnicos hacia la información proporcionada sobre el status sanitario local.
«Hemos perdido cuatro años. Si nos va verdaderamente bien, tal vez tres. Pero creo que recién en 4 años vamos a poder estar como en el mejor momento», sostuvo.
«Hay que demostrar que hemos cambiado, que no vamos a mentir y que los certificados de calidad de la carne serán suficientes», sostuvo Regúnaga.
«El problema con Brasil es que hace seis meses que le estamos mintiendo. Es lógico y razonable que estén molestos, pero no es aceptable que por estar molestos decidan normas unilateralmente que no respetan los acuerdos del Mercosur y la OMC», indicó. Acto seguido, explicó que Brasil aceptó suspender la medida prohibitiva y trabajar junto a la Argentina para poner «énfasis en una nueva relación, de confianza».
Dejá tu comentario