MARÍA AMÉRICA DICE QUE RENUNCIA
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María América González: A las personas que ya están jubiladas, esta modificación no les compete en forma directa. A futuro sí los va a perjudicar y creo que los va a mantener en el free-zer, como hace más de cinco años en este caso, ya llegamos casi a ocho, que no hay prácticamente modificaciones.
P.: ¿Por qué?
M.A.G.: Obviamente no van a ingresar recursos al sistema público, entonces, mínimamente van a quedar congelados...
M.A.G.: Bueno, yo voy...
P.: Va a renunciar hoy.
M.A.G.: No. Cuando tenga a mi vista la firma del decreto.
P.: Hace dos días salía en una foto riéndose con el Presidente, contentita, ahí en la casa de Olivos...
M.A.G.: No, no me estaba riendo... Con el Presidente me puedo reír como con cualquier persona, estaba sentada porque fue el Presidente el que me convocó, me quedé disfónica, ayer me tuve que dar una inyección de esas que nos damos rápidamente para que nos vuelva la voz...
P.: ¿Usted renuncia a qué? ¿A la Alianza, renuncia al Fre-paso, renuncia a su banca, a qué renuncia?
M.A.G.: A la banca, claro... Es una cosa que la tengo hablada con mi familia, ayer estuve reunida con mi gente del despacho. Yo tengo mucha gente solidaria, que vos no sabés lo que es mi equipo de trabajo, yo soy nada más que la estrellita que sale por la televisión. El límite para mí era que entrara al gobierno Cavallo. Una cosa es que yo lo tenga como compañero de trabajo dentro del Congreso, pero que él ha sido el hacedor, junto con Menem y los maquiavélicos como Walter Schulthess y demás, entre otras cosas, no sólo al país entero sino del genocidio de mis mayores.
P.: Bueno, pero no entró Cavallo, diputada.
M.A.G.: Bueno, como no entró, María América siguió. Bueno, yo te comento, porque estoy... A lo mejor no tendría que comentarlo, pero...
P.: No, coméntelo, coméntelo...
M.A.G.: Es una boludez... Una cosa que me salió ahora, viste, porque me engrano...
P.: Sí.
M.A.G.: Y ayer me llamó Víctor de Gennaro, yo con él me recibí de maestra en la escuela de Lomas de Zamora. Nunca más nos vimos, hasta que bueno, nos encontramos en la política, no nos hemos visto nunca, ni a tomar un cafecito, pero siempre nos hablábamos, o cuando venía al Congreso, yo le decía a Chacho: «El es mi amigo», y me acuerdo que Alicia Castro me decía: «¿Cómo tu amigo? Es amigo mío, yo lo conozco». Le digo: «No, yo lo conozco desde que tenía 15 años, 13 años, hicimos toda la secundaria juntos».
P.: ¿Con Chacho Alvarez?
M.A.G.: No, a Chacho no lo conozco. Y bueno, y eso fue un lindo...
P.: Bueno, pero ahora usted también tiene un agregado especial que es que su jefe no está más...
M.A.G.: Ay, che, ¿vos lo viste?
P.: No, no lo vi. ¿Usted lo vio?
M.A.G.: No, lo vi el día ese, nada más. No. No lo pude...
P.: ¿Qué «día ese»?
M.A.G.: El día que renunció.
P.: No, no lo he visto. Digo, también usted, digamos, además de lo que le pasa a usted con las jubilaciones, por lo cual va a renunciar a su banca de legisladora, tiene otro problema más, que es que no tiene más jefe.
M.A.G.: Bueno, yo lo sigo teniendo, para mí... No he tenido oportunidad de verlo, justamente, mirá, ayer, te soy sincera, marqué... Les dije a los chicos: «Llamen a Chacho»...
P.: Sí.
M.A.G.: Y después dije: «No, no, no lo hago». Dije: «No, no lo llamen, porque esto es ya un decisión...» Ya crecí, yo tengo...
P.: ¿Con el Presidente habló?
M.A.G.: Estaba él parado con Machinea y con Nofal, con Beatriz. Y yo ya me había acomodado para sentarme, todavía Villalba y Alicia me dicen: «¿Dónde estás?» Les digo: «No, estoy sola». «Bueno, vení, sentate con nosotras», y apoyaba mis cosas y lo veo parado al presi hablando. Entonces me le acerco, y cuando me le acerqué, él se corrió unos pasos como para incorporarme al círculo de charla.
P.: ¿Qué le dijo?
M.A.G.: Me dijo: «Venga, María América, siéntese porque quiero que hable con Machinea». Yo cuando primero me dice: «Quiero que hable con Machinea», yo dije: bueno, ma-ñana, pasado, ¿viste? Me dice: «No, no, venga ahora, siéntese». Claro, para sorpresa de todos, te podés imaginar...
P.: Le estaban haciendo un colchoncito para que después usted no hiciera esto que va a hacer que es renunciar a la banca.
M.A.G.: Pero, flaca, ¿sabés que yo no lo interpreto así? Vos sabés que yo seré muy boluda todavía. ¿Vos sabés que se prestó mucha atención? A punto tal que el Presidente, que estaba mudo y yo estaba en el medio como está en la foto, como se ve ahí que yo hablo, hablo, hablo, y él y Machinea del otro lado.
P.: ¿Le creyó?
M.A.G.: Yo me quedé con eso y me quedo, y hoy me levanté leyendo los diarios y viendo, a ver, bueno... Ayer llamé a Casa de Gobierno tres veces, la última ya no me contestaron, diciendo que por favor me dijeran si esto es decreto o ley.
P.: ¿Qué piensa usted de Chacho, sigue siendo su jefe?
M.A.G.: Sigue siendo mi jefe, es una persona a la cual admiro, admiro muchísimo.



