El anunciado aumento del ABL, que regirá a partir del año que se inicia en menos de dos semanas, será pagado, en el caso de las propiedades alquiladas, por los inquilinos. Así lo sostuvieron desde las distintas inmobiliarias ya que señalaron que por la mayor demanda de viviendas, los incrementos y costos adicionales van a parar al bolsillo de los locadores.
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Guillermo Sotelo, presidente de la Cámara Inmobiliaria, sostuvo que «el ABL, al ser un servicio, siempre lo pagó el inquilino». Sin embargo, resaltó que «lo que se modifica es la parte proporcional de la valuación del terreno, que constituye una parte del ABL». Es decir, al estar conformado por esta valorización y por la del edificio, el cambio en la boleta no debería presentar modificaciones sustanciales.
Además, para el caso de departamentos, el nuevo monto se reparte proporcionalmente en cada una de las unidades, lo que refuerza aun más la poca incidencia que tendría que registrar. «Con este cambio, el aumento en la cuota bimestral no debería ser significativo como se menciona», explicó Sotelo.
Coincide con esta apreciación Juan Alberto-Toselli, de Toselli Propiedades, quien, además, aclaró que si bien se votó un aumento, éste incluye franjas y no está del todo claro de qué magnitud será. «Hasta no tener las boletas en la mano, no vamos a estar seguros», señaló.
Por su parte, Roberto Tizado explicó que el precio de locación de los inmuebles se fija en el mercado. Entonces, «al existir poca oferta de créditos hipotecarios, la demanda de alquileres es importante. En este contexto, se trasladan todos los gastos al inquilino; por lo tanto, el incremento va a formar parte de un aumento del costo total».
También Guillermo González, de la inmobiliaria Araks, resalta que «desde el fin de la convertibilidad, la inmensa mayoría de los contratos incluyen tanto el valor de la propiedad como los servicios y tasas a cargo de quien alquila».
De esta manera, una sencilla representación económica de oferta y demanda sintetiza la instantánea: a mayor demanda, suben los precios, o, lo que es equivalente en este caso, este mayor valor es absorbido en una proporción más significativa por los demandantes, es decir, por los inquilinos. En este sentido, los analistas consultados vaticinan que ante un posible amesetamiento de los pedidos de inmuebles para alquilar el próximo año, los nuevos contratos pueden reflejar el impacto del incremento del ABL. «Cuando se tasa se ponen muchos aspectos en la balanza. Por ejemplo, si el departamento tiene expensas elevadas, esto influye en el precio que se puede cobrar al inquilino. De manera similar podrá ocurrir con el ABL, por lo que los dueños podrán percibir montos menores», explicó Toselli. Respecto del real aumento del ABL, Sotelo concluyó que «si se respeta lo que se aprobó en la Legislatura, se debería aplicar sólo a la valuación del lote. Si no ocurre así, el contribuyente tiene derecho a protestar porque está muy claro en la ley».
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