14 de diciembre 2001 - 00:00

Más desaciertos: anulan pago de impuestos con títulos públicos

El gobierno decidió ayer dar marcha atrás con otra de las apuestas más importantes que había tomado para reactivar la economía: alentar el pago de impuestos y rescatar bonos de la deuda. A través del Decreto 1.645 publicado en el Boletín Oficial, el régimen que permitía cancelar tributos a vencer con títulos públicos fue dado de baja. Los contribuyentes que ya habían adquirido los Certificados de Crédito Fiscal (CCF) igualmente podrán realizar la operación, ya que lo que prohíbe el decreto es la posibilidad de continuar emitiendo estos certificados a través de los cuales se podía efectuar el canje de títulos por impuestos con vencimiento en diciembre de 2003. Hasta el lunes pasado, el último día de operaciones aceptadas, ingresaron 603.259.711 pesos, de los 1.000 millones que se habían autorizado originalmente. Los motivos de la decisión de dar por terminado el sistema fueron dos: el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que esta política atentaba contra la recaudación impositiva de 2002 y desde el equipo económico de Domingo Cavallo se creyó que luego del canje de deuda local, que terminó el viernes, la operación ya no era conveniente para el sector público.

Esta suspensión no incluye la otra parte del régimen que permitía el pago de deudas impositivas acumuladas al 30 de junio y que pueden cancelarse con títulos públicos con vencimiento en diciembre de 2005. Este régimen por ahora continuará vigente y podría incluso prorrogarse hasta fines de enero junto con la moratoria. La decisión debería ser definida por el Ministerio de Economía antes de la próxima semana.

El sistema que el gobierno dio ayer de baja permitía dos alternativas a los contribuyentes que deben cancelar impuestos durante 2002. El primer régimen fue lanzado en agosto por Domingo Cavallo, con toda la pompa en el auditorio principal del Banco Nación, como un «premio» para los que pagan impuestos. Permitía adquirir títulos públicos y cancelar tributos por un monto equivalente al del cupón del bono en el momento en que éste venciera. Para esta operación no había límites en cuanto a la fecha de vencimiento del título. El segundo régimen completaba esta operación, permitiendo tomar, además de los cupones de interés, el capital del bono. El sistema fue lanzado el 1 de octubre de 2001 como mecanismo para amortizar la mala noticia de ese día que indicaba una caída de 14% en la recaudación de setiembre de 2001. Los límites que mencionó Cavallo en ese lanzamiento eran que la fecha tope para realizar la operación era el 31 de diciembre y que el cupo era de 1.000 millones de dólares. Incluso en las últimas semanas, antes de la reunión con el FMI, se aseguraba que ese límite podría ampliarse a 2.000 millones. Para más datos, ésta fue la noticia que un alto miembro del Ministerio de Economía dio el martes ante unos 300 empresarios y responsables de gerencias contables de muchas de las principales compañías radicadas en el país en un seminario organizado por la consultora Deloitte & Touche. En ambos casos se incluían todos los impuestos (IVA, Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y Endeudamiento Empresario), pero no los aportes previsionales. Ahora ambos sistemas se dan por culminados. En concreto permitían una quita de hasta 35% en el pago de impuestos para 2002 debido al precio deprimido de los títulos locales, precisamente el capítulo que fue cuestionado por el FMI. En total, y según los datos del Mercado de Valores, se registraron emisiones de CCF por 603.258.711 millones de pesos, de los cuales $ 50 millones ya ingresaron al fisco para cancelar adelantos de vencimientos de los impuestos a la Ganancia y Bienes Personales. El resto del dinero, 603.258.661 pesos, entrarían en vencimientos el año próximo.

Los bonos más demandados fueron el BOCON PRE4 en dólares (en realidad los BOCON en general) porque pagan amortizaciones todos los meses con lo cual habría podido utilizarse para cancelar IVA. También fue demandado el BONTE 2003 porque tenía vencimiento en mayo, cuando las empresas debían terminar de cancelar ganancias.

Ayer, dentro del mercado de capitales surgían varias protestas e incógnitas.
En primer lugar, la medida causó sorpresa, ya que muchos interesados descansaban en la tranquilidad de conocer los resultados del canje de deuda del viernes pasado y la evolución de la crisis, al saber del límite de 1.000 millones de pesos y de la fecha del 31 de diciembre. Como en ningún momento desde Economía se alertó sobre la posibilidad de terminar antes con el sistema, a los contribuyentes potencialmente interesados los tomó de manera desprevenida. Por otro lado, y como las operaciones de bonos se cancelan habitualmente a las 72 horas, los contribuyentes que decidieron realizar la aprobación hasta el miércoles de esta semana no podrán ingresar en sistema por no haber podido percibir las CCF a tiempo pese a que la ley los protegía. También hubo una parte del público que no entró en el canje de deuda que terminó el viernes pasado porque prefería la posibilidad de cancelar impuestos, comprando los bonos antes de fin de año.

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