Más gremios postergan huelgas por una semana

Economía

El Ministerio de Trabajo aplicó ayer dos nuevas medidas de conciliación obligatoria, y con esto le garantiza al gobierno que llegará al domingo, tal como anticipó este diario, sin grandes medidas de fuerza, paros o movilizaciones que alteren a los votantes porteños, al menos por discusiones salariales. La cartera de Carlos Tomada impuso este criterio para dos sectores que no pudieron avanzar en las negociaciones. Se trata de los telefónicos y de los colectiveros, que, de todas maneras, deberán definir su situación la próxima semana.

En el primer caso, Trabajo prorrogó por otros cinco días hábiles a partir de la medianoche de ayer la conciliación obligatoria en el conflicto que por reclamos impulsa la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos ( FOETRABuenos Aires) contra Telecom y Telefónica de Argentina. El instrumento fue impuesto por el director nacional de Relaciones Laborales, Jorge Ariel Schuster, y la funcionaria Mercedes Gadea, en tanto el gremio aseguró que acatará la decisión en el conflicto en el que reclama 25% de aumento.

  • Garantía

    No podría ser de otra manera, ya que este sindicato está alineado dentro de la CGT oficial de Hugo Moyano, quien ya le había garantizado al gobierno que al menos desde sus filas no se producirían paros o movilizaciones dentro de la Capital hasta después del domingo.

    La cartera laboral había dictado «de oficio» el instrumento 14.786 en la noche del 15 de mayo por un período de 10 días hábiles. Ello implica que Trabajo aún podría prorrogarla, al expirar el plazo, por otros cinco días hábiles antes de que venza y el gremio decida retomar las protestas. La medida fue entonces declaradapor la funcionaria Silvia Squire, por lo que el gremio se abstuvo de realizar el paro de 48 horas previsto para el 17 y 18 de este mes.

    La FOETRA y la Federación Argentina de las Telecomunicaciones (FATEL) -una de las dos organizaciones nacionales telefónicasya aplicaron el quite de colaboración y el trabajo a convenio. El eje del conflicto, es que el gremio exige el estricto cumplimiento de la reducción de media hora de la jornada horaria y un incremento de los haberes de 25% sobre los netos de bolsillo de las categorías. En cambio, las empresas ofertaron un incremento global de 16%, pero incluyendo en el cálculo 8% de alza directa y otro 8% correspondiente a la media hora menos de trabajo de los empleados. Las dos telefónicas aseguran que el convenio firmado en 2005, que incluye la reducción de media hora de la jornada en 2006 y otra media hora este año, no debería tener vigencia, ya que la condición indispensable para que esto ocurra es que no se haya perdido productividad; lo que según los números que los privados presentaronen Trabajo no habría ocurrido.

    El conflicto deberá definirsela próxima semana, y se especula con que será el propio ministerio el que defina la situación. Hay un dato: en las negociaciones dentro de la cartera, los telefónicos estuvieron acompañados por el diputado y consejero laboral de Moyano, Héctor Recalde.

  • Transporte

    Por otro lado, Trabajo también dictó ayer por 15 días la conciliación obligatoria en el conflicto por reclamos salariales que enfrenta a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y a las empresas de corta y media distancia. El gremio había decidido un paro general de tres días en todas las empresas de corta y media distancia, que iba a comenzar anoche, lo que obviamente hubiera alterado la paz porteña; más si se tiene en cuenta que hoy es viernes (el día de mayor movimiento) antes de elecciones.

    En este caso, el reclamo sindical busca un aumento salarial de 22%, mientras que desde las empresas aún no se registró ninguna oferta concreta. Sucede que los privados están esperando una reunión con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, para hablar sobre el monto de dinero que el gobierno tiene pensado girarles para subsidiar los aumentos salariales, sin necesidad de subir los boletos. Otra alternativa, es que la Secretaría de Transporte les permita incrementar las tarifas, aunque sea el mínimo de $ 0,75; algo que oficialmente no se está dispuesto a implementar. Hasta que los empresarios no tengan la respuesta a este problema, éstos aseguran que no pueden sentarse seriamente con UTA para definir sus aumentos salariales.

    Estos dos casos no son los más difíciles que deberá enfrentar el Ministerio de Trabajo. También tendrá que coordinar las negociaciones entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) de Armando Cavalieri, que ayer fracasó en sus negociaciones con los privados, y que por solidaridad oficial decidió no aplicar esta semana medidas de fuerza. Sin embargo, el sindicalista anunció que en los próximos días podría lanzarse un «paro nacional de brazos caídos» con fecha a determinar. Los mercantiles exigen una recomposición de 22% a partir de junio (el acuerdo vigente vence hoy) y la aplicación de 2% por antigüedad por año.
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