Un grupo de comerciantes porteños y sindicatos afines ofreció ayer capacitar y reubicar a los vendedores callejeros tras reiterar su pedido para que se prohíba la actividad en la Ciudad de Buenos Aires.
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La propuesta abarca los casos en los que los vendedores ambulantes utilicen ese medio como método de supervivencia o aunque vendan baratijas, informaron voceros empresariales. Los dos temas fueron planteados al secretario de Seguridad de la ciudad, Juan José Alvarez, por los miembros de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), encabezados por Osvaldo Cornide, en una reunión de la que participaron también sindicalistas del ramo.
Al terminar el encuentro, los comerciantes destacaron que «el comercio legal de la ciudad creó 60.000 puestos de trabajo en los últimos dos años».
Vicente Lourenzo, uno de los directores de CAME, explicó que en la reunión plantearon primero «realizar un censo, para saber cuántos son (los vendedores callejeros), y después, hastala reubicación, darles un plan asistencial». El empresario aclaró que se refería al plan Jefas y Jefes de Hogar, tras lo cual iban a colaborar con «la capacitación que brindarán los sindicatos» y, recién entonces, «ver la posibilidad de reubicarlos en nuestros propios negocios». Agregó que hablaron «en forma global y sin plazos» y especificaron que no querían «perder la sensibilidad de la gente explotada por la mafia», en la que denominan venta ilegal.
En el encuentro, los comerciantes pidieron el «tratamiento en (sesiones) extraordinarias de la Ley Correctiva del Código Contravencional, artículo 83, donde se permite la venta de «menor cuantía» o de baratijas.
También pidieron «el retiro inmediato del proyecto del Poder Ejecutivo donde autoriza la instalación de 790 puestos fijos en la vía pública».