Massa sueña índices sin "comisariato" de Moreno
-
La inflación en Reino Unido subió al 3,3% y marcó su nivel más alto de 2026 por el impacto de los combustibles
-
El dólar oficial ya acumula más de un mes debajo de $1.400 ante el aumento de la oferta de divisas
Guillermo Moreno
En esas charlas, Massa detalló lo dicho: si no existe la decisión de desplazarlo, lo conforma un Moreno menos expuesto, sin comisariato en el INDEC y sin aparicionesestruendosas. Algo así como un Moreno domado; o escondido; un Moreno que no es Moreno.
En ese contexto, se explica el anuncio que prepara Cristina de Kirchner de conformar un «consejo de notables» para ordenar el INDEC. Ese movimiento se producirá en sintonía con el planteo de Massa y significaría el primer revés de Moreno en el instituto.
No fue imprevista la aparición de un coro de gobernadores a respaldar su demanda de racionalidad en el manejo de esa oficina. Mario Das Neves, José Luis Gioja y Juan Schiaretti reflejaron visiones que sintonizan, casi 100%, con la que expresó Massa.
A criterio del jefe de Gabinete, restablecer el orden y recuperar prestigio demandará seis meses. A esa tarea, se deberá incorporar -entiende- a los gremios que actúan en el INDEC, puntualmente ATE, con quien entabló un diálogo franco, no siempre cordial, en ANSeS.
Además, en los contactos que mantuvo en estos días agitados, Massa dejó otra precisión: acalló ciertas objeciones sobre Julio De Vido y el pedido deslizado en sectores del PJ de que un cambio profundo de gabinete debía, además, incluir al ministro de Planificación Federal.
Sin hacer una defensa mesiánica, el jefe de Gabinete valora lo hecho por De Vido y entiende que no es prioritario que deje su cargo en el gobierno.
Tampoco arrasará con el elenco le deja en la Jefatura de Gabinete su antecesor. Llegó con poca gente y, por ahora, no se dedicará a sembrar con massistas ese organigrama. En esencia, el mismo tono dialoguista que expresa hacia afuera quiere trasmitirlo hacia adentro del gabinete.
Y convocar de los flashes: en estos días, abrirá la Casa Rosada a gobernadores que expusieron visiones autónomas y sentará también a Mauricio Macri.
En la misma línea, buscó el fin de semana aceitar los vínculos con los jefes legislativos del oficialismo.
Mañana, Cristina de Kirchner enviará al Congreso la ley que fija la movilidad de las jubilaciones,proyecto que lleva el inocultable sello Massa.
En rigor, esa ley completa el ciclo exitoso del ahora jefe de Gabinete en la ANSeS, que se extendió durante más de cinco años. En persona, manejó el ente desde 2002 hasta diciembre de 2007 y, luego de un breve paso de Claudio Moroni, quedó a cargo de Amado Boudou, un funcionario de su más estrecha cercanía.
Anecdótico, pero no por eso menos molesto, el entorno de Massa ardió el fin de semana con el abrupto protagonismo que adquirió Fernando Galmarini, suegro del flamante ministro, que no ha ocultado sus críticas a los Kirchner. De hecho, frecuenta asiduamente a Eduardo Duhalde.
Galmarini ofició de portavoz extramuros de Massa al recordar que fue formado por Duhalde y advirtió que si los Kirchner no lo dejan actuar, se irá pegando un portazo. Ayer, cerca de Massa no había rosas para «el Pato». «Un suegro es un suegro», dijo, mordaz, un massista.




Dejá tu comentario