MasterCard, a punto de dar nuevas licencias
-
La Oficina Anticorrupción prorrogó la presentación de las declaraciones juradas de funcionarios
-
¿Récord de consumo? Los números no ratifican la línea oficial y advierten fragilidad hacia adelante
La apertura a nuevos jugadores estuvo prevista e incluida en el contrato de compraventa con First Data, que pagó u$s 245 millones por una licencia que perdería su exclusividad para el Río de la Plata en pocos meses más. De todos modos, el negocio principal de la compradora no es la emisión de plásticos (un negocio que sólo tiene en la Argentina) sino el procesamiento que generan esos medios de pago: en ese rubro duplica en el mundo a sus dos competidores más cercanos.
Cabe recordar que el lunes se anunció de manera oficial la compra de First Data por el fondo KKR, que aceptó pagar por sus acciones 26% por encima del valor de mercado. Los rumores que llegan desde Estados Unidos indican que en realidad hubo una especie de subasta privada, pero los otros competidores no lograron acercarse a la oferta de KKR.
La prima, bastante más alta que lo habitual en estos casos, se justificaría en el hecho de que los contadores de KKR determinaron que la empresa tiene un enorme potencial de crecimiento en su «market value». Por eso, en sus planes declarados está sacarla de la Bolsa de inmediato; en los «no declarados» estaría operar la empresa algún tiempo, agregarle valor y venderla, como ha hecho históricamente con casi todos los grupos que adquirió.
El año pasado, First Data se desprendió mediante un «spin off» (escisión) de Western Union -la empresa cuyo negocio principal es lucrar con los inmigrantes que envían fondos a su país para mantener a sus familias, cobrándoles comisiones exorbitantes que llegan a decuplicar las que perciben los bancos.
En lo que hace a su subsidiaria argentina, no deben esperarse grandes cambios ni en políticas comerciales ni en el «management»: la operación es demasiado pequeña en el panorama global de este gigante del procesamiento como para merecer la atención de los nuevos dueños. «Probablemente pasarán algunos meses antes de que se enteren de que tienen una empresa de tarjetas en la Argentina», dijo a este diario un banquero.




Dejá tu comentario