Uno de los principales demandantes de las nuevas líneas de crédito hipotecario que están ofreciendo los bancos son los que poseen líneas a largo plazo de la convertibilidad, que ya fueron pesificadas. Ocurre que estos préstamos ajustan según el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), que aumentará por lo menos 15% hasta abril próximo, con lo cual su precancelación a través de la obtención de un nuevo préstamo puede resultar conveniente.
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Aunque el stock de préstamos hipotecarios alcanza los $ 9.400 millones, se estima que unos $ 7.000 millones corresponden a líneas aplicadas a la compra o refacción de viviendas. Se trata de préstamos que ajustan por CVS, que en los próximos meses sufrirán un fuerte ajuste de capital, con el consiguiente impacto en las cuotas.
La alternativa es pasarse a un préstamo también en pesos, pero a tasa fija y sin ajustes. Las entidades que aplican el CVS en los créditos no pueden cobrar tasas mayores a 12,38% anual, por lo que en caso de elegirse un nuevo préstamo (sin indexación) no debería superar sustancialmente este nivel.
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