McDonald's ya tiene quién le haga las hamburguesas: se trata del grupo local Pallaro, que encabeza Luigi Pallaro, titular de la Cámara de Comercio Argentino-Italiana. La marca del payaso Ronald había quedado «huérfana» desde que en junio sus compatriotas de Mc-Key decidieran abandonar el país -como tantas otras empresas extranjeras-. Pallaro venía proveyendo a McDonald's de lechuga, mezclas de vegetales y helados desde 1993, y además tiene cabañas ganaderas en Salta. La elección, entonces, pareció casi obvia. La fábrica que tenía McKey en el Parque Industrial Oks (en Pilar) fue adquirida por la filial local de la cadena de hamburguesas, que a su vez se la alquilará a Campo del Tesoro (de Pallaro). El acuerdo, cuyos detalles no fueron revelados, prevé que el empresario local pagará un alquiler a McDonald's en función de las hamburguesas que venda. Según Pallaro, «en la actualidad se venden en los locales de la cadena 420 toneladas de hamburguesas por mes. Lo bueno es que hace un par de meses la cifra era de 350 toneladas, y mejor aún es que se llegaron a vender 600 toneladas/mes. Si la economía se recupera, podremos volver a esos niveles». Por ahora, de mantenerse los niveles actuales, Pallaro prevé ventas por $ 1,5 millón mensuales.
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Además, confían en hacerse de nuevos mercados -sobre todo en Europa-aprovechando la buena relación de Pallaro con empresas italianas.
Es que la fábrica de Pilar tiene capacidad instalada para 1.200 toneladas/mes, que duplica el mejor momento de la demanda local. «Estamos conversando; por ahora no hay nada concreto. Pero el hecho de estar en el sistema McDonald's, y el buen precio y la calidad de los productos alimentarios argentinos debería abrirnos las puertas a nuevas oportunidades. Y no sólo con una marca: estamos negociando con otras», dice el empresario. Para adecuar la planta a las exigencias de la cadena, agrega, «habrá que invertir 500.000 de dólares». Aún no está claro quién aportará los fondos: podrían ser los estadounidenses, capital propio de Pallaro o incluso utilizar la línea de crédito italiana para PyMEs.
La retirada de McKey, según fuentes del mercado, obedeció a una conjunción de factores no demasiado difíciles de inferir: la devaluación, la inseguridad que preocupaba a sus ejecutivos y la caída de ventas de McDonald's (su principal cliente). A esto se le sumó la desaparición de otros negocios, como la venta de hamburguesas de «marca propia» a supermercados, o la provisión a Good Mark -que se cayó cuando la empresa fue adquirida por Molinos-. También las hamburguesas Mc-Key dejaron de verse en las góndolas mucho antes de la salida del país de la empresa. Esta empresa, al retirarse, des-manteló su planta de hamburguesas de pollo y se la llevó de regreso a su país.
Por eso, desde entonces McDonald's viene trabajando con otro proveedor de capital local, Granja Tres Arroyos. Curiosamente, también debieron buscar un nuevo proveedor de hamburguesas «kasher», que sólo se venden en su local de Abasto. Hoy las está haciendo Finexcor, la misma que en la Argentina le fabrica todos las albóndigas a su principal rival a escala mundial, Burger King.
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