Megacanje fracasará si no se baja 8% gasto público
-
Plazo fijo en 2026: ¿cuánto hay que invertir para generar $250.000 en 30 días?
-
Plazo fijo en 2026: ¿cuánto rinde invertir $500.000?
La respuesta correcta a estos desafíos consiste en acompañar el canje con una significativa reducción del gasto público que genere una disminución -adicional a la que se logre con el canje-en las necesidades brutas de financiamiento del sector público, con la implicancia de provocar simultáneamente una inflexión en la dinámica negativa de la deuda. Ello se traducirá en una baja notoria inmediata y sostenible del riesgo-país, que permitirá mejorar los términos financieros del canje y garantizar -a diferencia de la primera etapa del blindaje-la continuidad de sus efectos favorables.
El canje tiene como objetivo principal descomprimir la acumulación de vencimientos públicos del orden de u$s 20.000 millones anuales para reducir las necesidades financieras brutas anuales del sector público. Y recibiría una sustancial ayuda adicional en ese objetivo, si la Argentina disminuyera a través de un significativo recorte de gasto los requerimientos originados en el financiamiento del déficit, que agregan a esas necesidades u$s 10.000 millones anuales y llevan el total a u$s 30.000 millones anuales, en un contexto en que la emisión total de deuda emergente fue apenas superior a u$s 80.000 millones en 1999 y 2000.
Un recorte del gasto público primario consolidado de sólo 7% u 8% contribuiría a reducir las necesidades de financiamiento por un monto anual adicional semejante a la reducción que se espera del canje en los años inmediatos, con el corolario de asegurar y acelerar la eliminación del déficit fiscal a antes de 2005, generando una percepción inmediata de inflexión en la dinámica negativa de la deuda pública, que en los últimos años ha crecido a un ritmo anual del orden de u$s 11.000 millones y lo hace actualmente a un ritmo de u$s 10.000 millones. Todo ello se traduciría en una rápida disminución del nivel del riesgo-país del que parte la operación de canje.
El gasto público argentino es elevado, ineficiente y no financiable. Es también el responsable esencial del estancamiento económico y de la vulnerabilidad financiera externa. La baja del gasto deberá hacerse, por virtud o por necesidad, antes o después. Es conveniente hacerla antes, acompañando el canje de deuda que potencialmente podría alcanzar a una cuarta parte de la deuda en bonos, de modo de inducir una sensible baja del riesgo-país y facilitar la optimización de los términos financieros de la operación. Postergar la decisión de una significativa reducción del gasto público para después del canje habrá significado perder una oportunidad.
A toda empresa con necesidades financieras le conviene decidir y anunciar el redimensionamiento de sus gastos antes de acordar los términos de su endeudamiento, de modo de acceder a mejores tasas de interés.




Dejá tu comentario