Megayacimiento en Brasil: ¿picardía o dato en Bolsa?

Economía

Los dichos de Haroldo Lima, titular de la Agencia Nacional del Petróleo de Brasil, sobre el histórico hallazgo de Petrobras no sólo han generado un malestar dentro del gobierno de Lula da Silva sino en los organismos de contralor del mercado de capitales. Lo cierto es que tras el anuncio de que el campo Carioca sería el tercer mayor yacimiento del mundo, las acciones de Petrobras y de Repsol YPF volaron en las Bolsas.

Pero ayer este ex diputado federal del Partido Comunista de Bahía, que llegó al cargo de la mano de Lula y a quien algunos consideran inimputable por sus escasos conocimientos hidrocarburíferos, argumentó que no realizó ningún anuncio sino que reprodujo noticias publicadas en la revista especializada «Oil World».

Se refiere al artículo «What's new in exploration?» (¿Qué hay de nuevo en la exploración?) del columnista Arthur Berman publicado en febrero donde analiza los tres campos « supergigantes» descubiertos offshore por Brasil.

Allí el autor menciona al campo Carioca con un stock de reservas de 33.000 millones de barriles, información atribuida por él a una fuente extraoficial, pero calificada. Luego de citar pasajes de un informe del banco UBS Pactual, el artículo cita como fuente otra publicación, «Next Energy News», que atribuye, a fuentes oficiales de Petrobras la información que el Carioca tiene posibilidades de producir hasta 40.000 millones de barriles.

En el mismo se presenta un ranking donde el Carioca aparece como el tercer mayor campo del mundo detrás de Ghawar (Arabia Saudita) y de Greater Burgan (Kuwait). Sobre el tamaño potencial del Carioca, Berman señala que se estima en 33.000 millones de barriles de crudo mientras que el campo Tupi (cuyo descubrimiento fuera difundido el año pasado) y el Júpiter tendrían 6.500 millones cada uno.

  • Nada nuevo

    El autor también destaca, al igual que lo hizo Lima ayer, que el Carioca sería el tercer mayor campo del mundo y el más grande descubierto desde los 70. O sea, nada nuevo para el mundo de los negocios del oro negro.

    Pero en boca de un alto funcionario del área tiene otra connotación. Ahora es el turno de la Comisión de Valores Mobiliarios que intentará discernir si se trató de una picardía, que benefició indebidamente a algún inversor, o un exabrupto de un político. Como advierten en las mesas de dinero de San Pablo, en momentos de crisis, noticia vieja se convierte en motivo de fiesta.
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