Merkel elogió a Monti por las reformas empleadas

Economía

La canciller alemana Angela Merkel apeló al calificativo "impresionante" para referirse a la "amplia y rica agenda de reformas y consolidación presupuestaria del gobierno italiano", con lo que pareció sonrojar a su líder técnico, el premier Mario Monti.

"Los pasos se están dando y estoy personalmente convencida de que estos esfuerzos de reformas están siendo tomados e serio y reconocidos por los mercados", apuntó la canciller, con tono docente, tras un encuentro con Monti en Berlín.

Es claro que con un jefe técnico instalado en Roma, los vínculos entre Alemania e Italia han girado sustancialmente desde la era de Silvio Berlusconi, cuando transitaron hasta por caminos soeces.

Eran otros tiempos políticos para Europa. Merkel estrechaba lazos con el presidente conservador de Francia, Nicolas Sarkozy, quien ahora dejó su lugar al socialista Francois Hollande. El eje París-Berlín ya no es tal y la crisis de deuda soberana se ha empeorado.

"Hemos hecho contactos muy estrechos entre Italia y Alemania. A nivel bilateral tenemos relaciones excelentes", indicó Merkel. El italiano devolvió la gentileza y destacó la "importancia de las iniciativas alemanas" en el fortalecimiento de los lazos políticos y fiscales en la Eurozona, en particular el Pacto Fiscal firmado por los 17 en marzo por iniciativa de Merkel y de Sarkozy.

Monti sembró un nítido mensaje en Berlín: Italia hizo sus esfuerzos en relación a la crisis de deuda soberana, pero ahora hay que cerrar el trabajo para acabar con las presiones de los mercados y, para eso, necesita contar con Alemania.

La canciller, aunque elogiosa se mostró cauta, en relación a la ampliación de las ayudas de su país a los fondos de estabilidad.

Hace falta esperar a ver qué deciden tanto el Parlamento alemán, cuyo presidente, Norbert Lammert, estuvo en la reunión de los dos jefes de gobierno, como el Tribunal Constitucional, cuya sentencia sobre el Pacto Fiscal y los fondos de rescate se espera para el 12 de septiembre.

Merkel dijo hoy que Europa tiene "una agenda muy ambiciosa para las próximas semanas" y aseguró que "con los instrumentos justos podemos estabilizar el euro y hacerlo más fuerte".

"El camino se está recorriendo pero aún queda mucho para el final. Debemos seguir integrándonos porque va a mejorar la gobernanza de la Zona Euro", recomendó la mandataria germana. En cuanto a las reformas puestas en marcha y la dificultad de financiación de algunos de los países del sur de Europa, Merkel precisó que las primeras "acabarán por reflejarse en los tipos".

Monti, por su parte, consideró que "los progresos están siendo bien recibidos por los mercados como se han reflejado en las recientes subastas".

Ambos mandatarios se han referido al Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM, por sus siglas en inglés). La canciller alemana precisó que "tiene una importancia primordial para la Zona Euro", aunque recordó que "los Tratados de la Unión no permiten la licencia bancaria". Monti coincidió.

No obstante, el italiano acotó que "el Tratado de la Unión Europea se puede modificar para atajar la crisis".

En una entrevista publicada ayer el diario italiano Sole 24 Ore, Monti alertó a Berlín de un posible "gol en contra" como resultado de la estrategia que está siguiendo durante la crisis de la deuda. Si el BCE no comprara deuda de los países más afectados por la crisis, Alemania podría sufrir "consecuencias paradójicas" de la excelente cotización de sus bonos, hoy un valor refugio para los inversores, alertó Monti y argumentó que el crédito barato que está obteniendo Alemania podría impulsar la inflación y posibles burbujas especulativas.

El jefe del BCE, el también italiano Mario Draghi, defendió hoy el papel del banco emisor en la crisis y la necesidad de "medidas extraordinarias". Fue una respuesta al titular del Bundesbank, Jens Weidmann, quien avisó que la compra de bonos soberanos podría tener "el efecto adictivo de una droga".

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