Miguel Kiguel: las reservas subirán a u$s 5000 millones y "no queda otra" que el dólar Qatar

Economía

Ante ejecutivos de finanzas, el consultor Miguel Kiguel anticipó los resultados del dólar soja, el dato que mira el mercado y las próximas medidas para sumar reservas. Con guiños a Massa, calificó su las medidas para estabilizar como el "Plan Llegar"

“Lo más esperado del evento es lo que digan Kiguel y Melconian”, afirmó uno de los 100 ejecutivos presentes en la convención anual del Instituto Argentina de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizada en Salta. Es que el ex secretario de Finanzas cerró las exposiciones de este jueves con aplausos, y este viernes se presentará Carlos Melconian, presidente del Ieral, para exponer un plan económico 2023. Durante su exposición de casi una hora, Kiguel anticipó cuáles serán los resultados del “dólar soja” y qué políticas seguirán para contener las reservas.

Una de las primeras diapositivas de la exposición de Kiguel era un termómetro para categorizar las últimas crisis que tuvo Argentina. A diferencia de las anteriores, como la del 2001, 2008, o Tequila, afirmó que esta crisis está basada en un “principal problema” que es cambiario. “Sabemos que puede haber una mini explosión en algún momento, no sabemos cuándo ni cómo, pero ir a un 2001 o hiperinflación es prácticamente imposible, porque es una crisis distinta, que si se soluciona lo cambiario, se pueden empezar a acomodar”, aseguró.

Con guiños hacia el ministro de Economía, Sergio Massa, aseguró que “va en la dirección correcta, que no es un Plan Platita todos los días”, y calificó las acciones como el “Plan Llegar”, dado que explicó que, con una economía tan disfuncional, no tiene chances de crecer, sino de “estabilizar”. Anticipó que uno de sus principales desafíos es acumular dólares: “Cuando llegó al Gobierno, había u$s 1200 millones de reservas netas, representa 3 días de importaciones, ese es el número que mira el mercado”, contó.

Ante las dificultades de acumular reservas por endeudamiento, calificó al dólar soja como un “logro”. Esto debido a que anticipó que las reservas netas cerrarán por encima de los u$s 5000 millones, luego de liquidaciones por u$s 7000 millones. Sin embargo, también alertó de una emisión por $420 mil millones por el Banco Central que compró dólares a $200 y vendió a $140. “Es más que el impuesto País”, alertó.

Dado que el dólar soja finaliza este viernes, Kiguel lo calificó como una “solución transitoria”, y explicó que más allá de que se hable de otros dólares, como el “dólar minero o Malbec”, no hay otros sectores de la economía que tengan los stocks que tenía la soja. Hacia adelante, anticipó: “El año pasado en el último trimestre vendió u$s 1300 millones, si le sumamos u$s 2000 millones de importaciones anticipadas, se necesitarán u$s 3500 millones”.

Ante este escenario, anticipó cuál cree que será la próxima medida: “En agosto Massa sacó el dólar soja, ¿cuál será el próximo conejo de la galera? La única que le queda es el dólar Qatar, o mejor dicho el dólar turismo, aunque el problema es cómo se hace”.

Mensaje electoral

Otro de los temas donde hizo foco es la inflación. Según sus proyecciones en la consultora que encabeza Econviews, este año el IPC cerrará entre 95-100% y el panorama 2023 es más pesimista: “El año que viene va a ser más alta porque el Gobierno la necesita para licuar gastos, como jubilaciones y sueldos”.

Estos niveles tan elevados de inflación se dan cuando hay saltos en el tipo de cambio, cosa que este año no hubo. Más allá de que dijo que el problema internacional “no hay que minimizarlo”, dijo que el salto de la inflación, que pasó de 5% mensual a 7% a partir de julio fue “autoinfligido”, a causa del nuevo cepo a las importaciones a partir de fines de junio: “El cepo tiene efectos más profundos que parar las importaciones, sino que fogonea la inflación, sacarlo va a ser central para esto”.

Por otro lado, dedicó la parte de su exposición a dejar un mensaje de cara a las próximas elecciones. “El cansancio que hay en la gente da una oportunidad y es la de hacer reformas, como la previsional y laboral, que hace 7 años no era lo mismo, ahora hay conciencia de que hay que cambiar cosas”.

A la próxima gestión le recomendó un plan de estabilización con reformas estructurales. “Ya tenemos que hablar de un programa de cambio de régimen, el mejor ejemplo es el de Israel en 1985, que tenía inflación alta, sindicatos fuertes, sector público enorme, y en un año frenó la inflación y ahora tiene una moneda fuerte. Pero para eso no se necesita solo una coalición de gobierno, sino el convencimiento de que tienen que hacerlo”.

De todos modos, aseguró que ese plan tiene que ser al mismo tiempo de “shock y gradualismo”, según cada política. “Lo difícil no es la devaluación, sino cambiar las leyes que cambien la Argentina. El gobierno tiene que llegar con una carpeta con todas la leyes, como hizo Cavallo en los noventa, que entró y cambió la Argentina, bueno después se fue todo al demonio. Y para la inflación ahí si que se va a necesitar más paciencia, pero en menos de un año de gestión tiene que eliminarse el cepo y bajar la inflación”, recomendó.

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