«Ingresamos en el mercado eléctrico porque es una industria de alto crecimiento, que acompaña el proceso de crecimiento generado por la actual política económica. También evaluamos que este crecimiento va a mantenerse.» El optimismo es de Guillermo Reca, flamante CEO de SEDESA, la empresa que conformaron el banco de inversión Merrill Lynch y Carlos Miguens, el accionista de Cervecería Quilmes. Como se recordará, la semana pasada SEDESA le compró a la francesa Total 70% de Hidroneuquén, el holding que controla Piedra del Aguila, y 67% de Central Puerto, ganándole la partida a Pampa Holding (de Marcelo Mindlin).
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El empresario -que llegó a SEDESA representando a Merrill Lynch- asegura no estar preocupado por el congelamiento de las tarifas de los servicios. «Confiamos en el plan Energía Plus», que marca que toda la energía «nueva» que se genere (o sea no producto de plantas ya existentes) podrá venderse a grandes consumidores a un precio pactado entre las partes. En este esquema, dice Reca, entraría «el cierre del ciclo combinado en Loma de la Lata (uno de los activos de Central Puerto), que pasará de generar 150 MW a 550 MW. Esos 400 nuevos MW, que equivalen a la mitad de una gran central como las San Martín o Belgrano (proyectadas por el gobierno) podrán comercializarse a valores más altos que los actuales».
A este proyecto, dice Reca, deberán agregarse «parques de motores chicos que haremos en el predio de Puerto Nuevo, cada uno de los cuales generará unos 100 MW». El banquero admite que esos motores «son menos eficientes económicamente que las grandes máquinas, pero su ventaja es que se pueden poner en marcha mucho más rápido».
Todo esto contará como «nuevo» respecto del plan Energía Plus, pero es menos de 15% en relación con los activos energéticos adquiridos, que generan 4.000 MW (o sea 18% del total de la energía que se consume en el país). Reca adelanta, además, que en Puerto Nuevo se rehabilitarán viejas máquinas «de turbovapor, muy buenas a pesar de sus antigüedad, y que requieren una inversión anual de u$s 15 millones en mantenimiento. La razón por la que las rehabilitamos es que creemos que al actual ritmo de crecimiento se usará todo lo que se ofrezca al mercado». De todos modos, y a pesar de que confían en que el Energía Plus les alcanzará para alcanzar al menos el punto de equilibrio.
En lo que hace a la compra de Piedra del Aguila, cabe apuntar que los demás socios de Hidroneuquén (y no sólo Pampa Holding) tienen el derecho a «first refusal» sobre las acciones que eran de Total. Esos accionistas son Petrobras, la oriental UTE (Usinas, Telégrafos y Electricidad) y un fondo chileno. Tienen 30 días desde el anuncio de la adquisición para ejercer el derecho de igualar la mejor oferta y quedarse con las acciones.