En la tercera semana de octubre el gasto en subsidios económicos cayó 28,5% en términos reales respecto de igual período del año pasado. El dato, que corresponde a la consultora Analytica, deja expuesto el cambio de tendencia hacia la reducción del gasto que comenzó con la llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía.
Prevén caída en términos reales del peso de los subsidios para 2023
Comparado contra la inflación proyectada del 60% representa una baja de 7 puntos. En términos de PBI habrá un ajuste de medio punto.
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Según indica el trabajo de Analytica, el gasto primario se redujo en total el 21,9% real en términos interanuales durante la tercera semana de este mes. La única erogación que creció corresponde a partidas para ayuda social, con el 54,6%.
La reducción del gasto en subsidios seguirá en 2023, de acuerdo a lo que plantea el Presupuesto, aunque la participación de estos en el déficit primario es probable que suba.
Al respecto, un análisis de la Asociación Argentina del Presupuesto y la Administración Financiera Pública (ASAP), revela que el gasto en subsidios a la energía se va a incrementar el 43% respecto del los créditos presupuestarios previstos para el 2022. Eso implica una caída real del 7 puntos si se cumple la proyección de una inflación del 60% prevista en el proyecto de ley.
En términos de Producto Bruto Interno (PBI), según ASAP, los subsidios caerán medio punto, desde 3,1 previstos para este año, a 2,6 el año entrante, pero no todos los componentes de este gasto se van a reducir. Algunos seguirán un recorrido inverso.
La mayor contracción corresponderá a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMESA), la empresa que paga las transferencia a las distribuidoras. El gasto va a avanzar solo el 24% respecto de los créditos vigentes en el Presupuesto 2022, a $1,4 billones, lo que implica una baja de 36 puntos respecto a la inflación prevista por el Gobierno.
Por otro lado, los subsidios a la Demanda de Gas Natural se mantendrán sin variación en $22.958 millones, en términos nominales, lo que implica una fuerte contracción en términos reales en función del avance de los precios.
En cambio, entre los que van a crecer por encima de la inflación están las transferencias a la empresa Integración Energética Argentina (IEASA), que tiene a su cargo la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, que recibirá $570.000 millones, un 80% más que este año.
Por otro lado, el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas Licuado de Petróleo (GLP) de Sectores de Bajos Recursos tendrá $98.261 millones lo que implica un incremento del 189% respecto del crédito presupuestario vigente.
En tanto, los subsidios a la Oferta de Gas Natural,lo que se conoce como Plan Gas, ascenderán en 2023 a $132.239 millones lo que indica un avance del 151%. Se trata de incentivos a la producción de gas que reciben las empresas.
En otro aspecto, las ayudas del Estado, van a impactar de manera creciente durante 2023 en el déficit de la administración pública. Van a pasar de representar 54,2% en 2022 al 60%. Este año, hay créditos presupuestarios para subsidios energéticos por un total de $1,5 billones contra un déficit primario estimado de $2,93 billones. El año próximo se prevén erogaciones por $2,28 billones mientras que el quebranto alcanzaría a $3,74 billones.




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