17 de abril 2006 - 00:00

Miremos al bosque que árboles sobran

Miremos al bosque que árboles sobran
Si para algo puede servir el descanso de la Semana Santa, es para recapitular. Con tantos "pendientes" como tenemos la mayoría de los seres humanos, seguramente hay muchos temas que deberían ir primero en la lista, pero en la medida en que ésta es una columna bursátil, a ello nos dedicamos. Desde ya que lo ocurrido el jueves, como reflejo de la coyuntura (el Dow trepó 0,07%, a 11.137,65 puntos), es importante, o importantísimo. Pero también lo es "parar la pelota" cada tanto, para ver por dónde venimos, dónde estamos parados y hacia dónde podemos ir. Cuando comparamos lo que viene ocurriendo en estos pocos meses con igual período del año pasado, si alguna conclusión podemos sacar es que el panorama general es incluso mucho más confuso (y difícil de explicar o utilizar para sacar conclusiones) de lo que algunos creen. Básicamente porque de manera casi insólita vemos como casi todos los activos financieros se están moviendo a la suba. Ganador absoluto en esta contienda es el precio del oro, que mientras doce meses atrás se mostraba en la práctica sin cambios, en las últimas jornadas marca una suba más cercana a 20% que a 10%. Un poco mas atrás tenemos el petróleo, que por caminos totalmente distintos de los de 2005 trepa como entonces ( muchos dicen que no les sorprendería ver en diciembre el crudo tocando u$s 80 por barril). Resulta curioso que mientras la expansión económica global explicaría la "inflación de los commodities", las cotizantes norteamericanas sólo se han beneficiado de manera marginal con ello. Tal vez la pinza que se forma por la suba de las tasas y la desvalorización del dólar (ante el euro) alcance para entender esto. Pero aceptar esta idea significa no preguntarse demasiadas cosas.

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