Moody's habla de canje inteligente
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Moody's considera que dadas las condiciones del canje local, «si los acreedores extranjeros se deciden por mejores términos, o litigar, los inversores domésticos reclamarán sus viejos derechos y aplicarán presiones para llevar a los inversores extranjeros a aceptar los términos de la oferta». Si los acreedores extranjeros son obligados a un canje que los deje disminuidos en sus posiciones, éstos caben dentro de la interrupción de pagos o «default», de acuerdo a terminología utilizada por la agencia.
• En el tramo doméstico del canje de deuda recientemente se invitó a los acreedores locales a que canjearan sus bonos por préstamos garantizados con la recaudación de impuestos del país. Los nuevos préstamos tienen tasas de interés más bajas.
• La parte internacional del canje está prevista para comienzos del próximo año.
El gobierno argentino estableció un fideicomiso que contiene los bonos que canjearon los fondos de pensión y los bancos locales como parte del intercambio de títulos.
Normalmente, cuando los inversores dan sus bonos en canjes de deuda soberana, estos títulos caducan y son reemplazados por nuevos derechos. Pero en el caso de la operación de la Argentina, aquéllos que participaron en el canje local mantendrán sus derechos de voto. Esto significa que al colocar los bonos en un fideicomiso los tenedores locales de bonos tienen derecho a votar para cambiar los términos de los bonos que ya canjearon. El fideicomiso les permite mantener el derecho al voto. Al tener los bonos en un fideicomiso los tenedores locales pueden hacer que los títulos en manos de los extranjeros sean instrumentos con un menor valor intrínseco que en la actualidad, dijo Zarin. «Entonces, si los tenedores extranjeros no aceptan el acuerdo de reestructuración presentado por el gobierno, los tenedores locales pueden cambiar la estructura de los bonos en manos de los inversores extranjeros», agregó la analista.
• Medida estratégica
«La formación del fideicomiso es una medida estratégica para mantener la presión sobre los tenedores extranjeros para que estos participen en el canje», añadió.
Zarin observó que, mientras que los acreedores locales están más interesados en la prosperidad a largo plazo de laArgentina, los inversores extranjeros tienen un motivo más inmediato, que es el rendimiento total de sus carteras.
Por lo tanto, los locales podrían estar más dispuestos a presionar a los extranjeros para que acepten los términos del gobierno, dijo. Zarin sostuvo que, a su entender, ninguna otra reestructuración soberana de bonos había utilizado este tipo de mecanismos. «Lo que están haciendo es muy inteligente», dijo la analista.
La semana pasada, un comité de tenedores de bonos argentinos con sede en Nueva York, que están preocupados, contrataron a una firma de abogados para asegurarse que las pérdidas que podrían sufrir con la reestructuración sean compartidas en partes iguales por los tenedores locales, por el Club de París de países acreedores y por los organismos multilaterales de crédito.
«La visión del mercado es que este mecanismo del fideicomiso diferencia entre los acreedores locales y los extranjeros, y según varios escenarios, subordinaría a los tenedores extranjeros», dijo Mohamed El-Erian, jefe de cartera de mercados emergentes de la firma Pacific Investment Management Co. (PIMCO), que no tiene bonos argentinos.



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