Cristina de Kirchner y Hermes Binner se mostraron alegres ayer al presentar la adjudicación de nuevas obras para Rosario. Sin embargo, el problema de la carne podría opacar la escena.
La carne, que trepó hasta 10% en lo que va del año, y la hacienda en pie, que aumentó 6% en sólo una semana, volvieron a colocar a la ganadería en el centro de la escena. Y generaron preocupación en el gobierno, al punto de intervenir la misma presidente de la Nación, Cristina de Kirchner.
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Una minicumbre entre la Presidente, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, tuvo lugar ayer en Casa de Gobierno.
El gobernador santafesino había sido convocado con motivo de la adjudicación de obras para Rosario, pero el titular de Comercio Interior tenía una misión tan trascendente como las obras de infraestructura: dejar en claro que el gobierno nacional quiere solucionar la fuerte presión sobre la carne y que las provincias que tengan propuestas e ideas para aportar deberán hacerlo ante el gobierno nacional.
La gestión de Binner ya dio esta semana un paso en busca de medidas para el mercado de la carne, con el ministro de la Producción de su provincia, Juan José Bertero y el impulso de la ex diputada y ahora secretaria de Integración Regional, María del Carmen Alarcón (expulsada de la presidencia de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados cuando la presidía y criticó al gobierno por el cierre de las exportaciones). El gobierno se molestó por dicha gestión y así lo manifestó el secretario de Agricultura de la Nación, Javier de Urquiza, a los principales referentes nacionales de la carne, a quienes convocó esta misma semana para plantear, entre otros temas sectoriales, su ofuscación. De hecho, un empresario presente admitió que «no gustó que Binner haya querido liderar, como hizo con la lechería, un posible acuerdo por el tema de la carne. Se nos advirtió que cualquier política emana desde el Poder Ejecutivo Nacional».
Guillermo Moreno fue el encargado de anunciar que cualquier acción provincial deberá subordinarse al Plan Ganadero Nacional que anunció el gobierno de Néstor Kirchner y que, con variadas y dispersas medidas, ha cumplido parcialmente. Binner conduce la provincia de Santa Fe, que posee uno de los stocks más importantes a nivel de novillo de exportación y cuenta con la mayor cantidad de plantas frigoríficas exportadoras. Los conflictos gremiales que podrían generarse con un nuevo cierre total de exportaciones -que muchos descartan y otros no quieren siquiera pensar- se aglutinarían precisamente en Santa Fe, como ya ocurrió dos años atrás, cuando el gobiernode Néstor Kirchner cerró totalmente las ventas externas de tan sensible producto.
El gobernador admitió luego del encuentro que « estuvimos conversando con Moreno» sobre la problemática de la carne, pero aseguró que «este tema tiene que ser resuelto en otro nivel». Binner estuvo reunido a solas con la presidente Cristina de Kirchner, aunque el gobierno nunca confirmó oficialmente ese encuentro.
«Hay que buscar el diálogo entre todos los productores, los frigoríficos y los trabajadores de la carne», afirmó el mandatario provincial y aseguró que «tenemos que aceptar que hay un proceso donde no tiene que haber ganadores y perdedores». Admitió que «ninguno de estos eslabones tiene una actividad filantrópica», dejando sentado que las mejores condiciones del mercado deberían beneficiar tanto a productores como a frigoríficosy a consumidores. «El mercado de carnes tiene que tener una política muy clara donde vinculemos la defensa del consumo de carne, principal insumo de la cocina argentina, y por otra parte ver lo que significa la exportación, fundamentalmente la Cuota Hilton y los cortes a nivel internacional», dijo Binner, sin dar más precisiones del trato que le dispensó Moreno y el diálogo protocolar con la presidente de la Nación.