Siguen surgiendo negocios en función de la creciente inseguridad que vive el país. Una empresa local está en avanzadas negociaciones con dos entidades financieras de primera línea para instalar en su red de sucursales un método que -aseguran- acabaría con los robos «express», los asaltos en cajeros automáticos y otras modalidades delictivas que los castigan. Se trata de ID4U que desarrolló una tecnología para registrar la huella digital de todo aquel que ingrese a una agencia bancaria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El sistema también «cuenta» la cantidad de personas que hay en el recinto que alberga cajeros automáticos: si hay más gente que máquinas (lo que implica que el usuario que tiene acceso al cajero porque su huella digital está registrada ingresó con compañía «no deseada»), suena una alarma.
«Con esto se terminarían los asaltos a las sucursales: habría una puerta giratoria y cada uno que ingrese al banco quedará registrado», dice un vocero de la empresa. Además de este sistema de seguridad, ID4U desarrolló cuatro productos que están a punto de venderles a cuatro empresas: un sistema de control de accesos a lugares de trabajo, que además liquida jornales y controla horarios y presencia (también mediante la huella dactilar).
«El mismo sistema puede emplearse para hacer inviolable cada PC de una empresa o incluso el servidor: si la huella del usuario no coincide con la del autorizado, la máquina no arranca», dice el empresario. La misma aplicación, dicen, servirá para compras y ventas por Internet, un mercado que no arranca del todo justamente por el temor que siguen teniendo los usuarios a poner sus datos y su número de tarjeta de crédito en la Red, a merced de «hackers».
«Para que la transacción se lleve a cabo, el vendedor y el comprador deberán poner su huella, lo que certificará que son quienes dicen ser», sostiene el empresario. «Nosotros no cobramos el hardware, sino un fee por cada vez que el sistema es utilizado», revela.
Desarrollo
ID4U es una subsidiaria de CS Emprendimientos, un grupo de empresarios locales que operaron la fábrica de válvulas vaporizadoras Calmar hasta 1998 (se la vendieron a la casa matriz en los Estados Unidos). Desde entonces están desarrollando un departamento de soluciones tecnológicas en la línea de los «biorradares». De llegar a buen puerto las negociaciones que están manteniendo con los bancos (uno de ellos nacional, el otro de origen regional), habrá que acostumbrarse a «poner el dedo» mucho más seguido.
Dejá tu comentario