29 de mayo 2024 - 14:19

Ni motosierra, ni licuadora: los dos factores que explican el 80% del superávit fiscal

El superávit primario del primer cuatrimestre alcanzó los $4,13 billones, mientras que el Impuesto PAIS aportó $2,25 billones y la deuda flotante (postergación de pagos) otros $1,15 billones.

Ni motosierra, ni licuadora: los dos factores que explican el 80% del superávit fiscal.

Ni motosierra, ni licuadora: los dos factores que explican el 80% del superávit fiscal.

Ya ingresando en el segundo semestre, los diferentes actores en los mercados esperan que el a ncla fiscal que constituyen los superávits vaya perdiendo fuerza. De hecho, se estima que el Gobierno apenas va a poder conseguir un resultado primario positivo en 2024 pero no financiero. Algo así como sacar un empate en un partido que comenzó muy mal.

Lo primero que salieron a advertir economistas, como Carlos Rodríguez esta semana, es que no todo marcha tan bien desde el punto de vista fiscal como dice el presidente Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo.

De cada $100 del superávit primario conseguido en el primer cuatrimestre, solo $17 pueden ser adjudicables a algún tipo de recorte de gasto o licuación concreto y que tal vez no sea permanente. Los otros $82 se lograron postergando pagos, lo que se denomina deuda flotante, y con la extraordinaria recaudación del Impuesto PAIS de este año.

Según datos de la Secretaría de Hacienda, entre enero y abril el superávit financiero del Sector Público Nacional fue de $1,15 billones, mientras que el primario alcanzó los $4,13 billones.

deudaflotante-opc.png

Durante ese período, el Impuesto PAIS registró ingresos $2,25 billones, y la deuda flotante generada este año se ubicó en $1,15 billones.

Quedan todavía pagos postergados por $316.697 millones del 2023.

En principio, el superávit financiero conseguido por el Gobierno básicamente es equivalente a la deuda flotante del primer tramo del año. La mayor parte de esos pagos que no se hicieron todavía consisten en transferencias, es decir, gasto en programas sociales, asignaciones familiares, prestaciones del PAMI, Universidades, subsidios energéticos y al transporte.

Específicamente, se advierte que la mayor parte de la deuda por transferencias son los subsidios a las generadoras eléctricas, que el gobierno busca resolver con un bono por $600.000 millones, que en definitiva, sigue siendo un gasto a pagar en el futuro.

Por otro lado, el stock de deuda flotante del primer cuatrimestre incluye $287.351 millones en salarios y gastos de personal. Hay otros $49.602 millones en gastos de bienes de uso.

La deuda flotante está bajando

Aun así, es importante destacar que el stock de deuda flotante del primer tramo del 2024 es el más bajo de los últimos 11 años, lo que indica que hubo un esfuerzo de las autoridades económicas por corregir ese aspecto presupuestario.

El gobierno de Javier Milei recibió entre los aspectos más pesados de la “herencia” de Alberto Fernández y Sergio Massa, una deuda flotante que el noviembre de 2023 había alcanzado el nivel nominal récord de $ 2,5 millones y desde entonces, con oscilaciones, tuvo un descenso que en cinco meses superó el billón de pesos.

El monto de la deuda flotante de abril es el más bajo en lo que va de 2024 a valores corrientes y si bien en años anteriores pueden encontrarse meses con valores inferiores, la actualización por inflación deja en evidencia que el stock tuvo una reducción.

La mirada de los brókers

Al hablar sobre el frente fiscal del Gobierno, Jerónimo Montalvo, de Cohen Argentina, planteó en una charla con inversores esta semana que “de 40 puntos de caída del gasto en enero ahora estamos en 24 en abril”.

“Eso fue cediendo. Tenemos una serie de subsidios y gastos sociales que tuvieron un shock al principio, que se fueron acomodando, pero no era sostenible. Por ejemplo, el no pago a CAMMESA durante tanto tiempo”, explicó. No obstante, aseguró que “las cuentas fiscales van a terminar positivas, pero no vemos que llegue al equilibrio financiero, lo vemos muy complicado”.

Cómo estuvo la ejecución presupuestaria

De acuerdo con el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en abril último hubo “una fuerte caída de la ejecución real respecto al mismo período del año 2023, del orden del 30%, lo cual implica un significativo ajuste del gasto público en áreas sensibles de la administración”.

“Se verificó un gran peso de los servicios de deuda pública dentro de la estructura de gastos, de tal forma que dicha función representó nada menos que el 15% del total de gastos”, señala el CEPA.

El reporte sostiene que “se detectaron fuertes ajustes en la Superintendencia de Servicios de Salud (-42%), ANMAT (-14%), hospitales nacionales, e incluso en el Instituto Nacional del Cáncer (-14%) y la Agencia Nacional de Discapacidad (-13%)".

“En materia científica, la situación no es mejor, ya que se dieron fuertes caídas en la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y otros organismos del sector como la CONAE, CONICET y CONEAU”, afirma el estudio.

Se destaca que “los organismos de la Seguridad Social están sufriendo fuertes recortes en la ejecución de sus partidas presupuestarias”. “En el caso de la ANSES, organismo responsable de la Seguridad Social, el recorte llega al 26% respecto al año pasado. También se detectaron recortes del 71% en el INAES; y de 39% en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia”, advierte el CEPA.

Dejá tu comentario

Te puede interesar