No alcanza con desgravar préstamos para vivienda
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De esta manera, el deudor de un crédito hipotecario podrá descontar del pago del Impuesto a las Ganancias una parte de su cuota, que dependerá del monto y plazo del crédito. Según estimaciones, esto producirá un ahorro del orden de una cuota por año, o de un punto en la tasa de interés.
Experiencias
En efecto, las numerosas experiencias han demostrado que el apoyo crediticio o impositivo debe otorgarse a la demanda en su base más amplia, incluyendo a los sectores de más bajos recursos.
Por lo que, por la fecha del año en que nos encontramos, el efecto de la medida recién se sentirá hacia finales de 2001. Sin embargo, el lanzamiento de la propuesta genera de por sí una expectativa positiva entre los compradores, además de representar un respaldo para el mercado inmobiliario.
Caída
De más está decir que también reactivará la construcción, hoy en profunda caída, generando actividad, disminuyendo el desempleo y creando una indiscutida alta tasa de retorno económico y social. A lo que se agrega un efecto fiscal positivo, resultante de la aplicación de la matriz de insumo-producto.
En recientes declaraciones, el titular del FMI Horst Köhler sugirió obras para el crecimiento, aunque tengan un costo fiscal. Sin dejar de defender la austeridad fiscal, el directivo se mostró partidario de una posición más estratégica y de un cambio en las políticas tradicionales de la entidad al sostener que, además de cumplir las metas fiscales, hay que pensar en planes de infraestructura.
De allí que, la medida anunciada ahora por el gobierno es buena pero resulta insuficiente para reactivar un mercado inmobiliario paralizado y un sector, el de la construcción, que se encuentra en su nivel más bajo desde 1996.
Todavía se está a tiempo de mejorar la norma anunciada recientemente. Para ello, habría que otorgar el beneficio a la demanda, sea para la compra de inmuebles nuevos o usados y descartando a los préstamos con garantía hipotecaria para otros destinos no inmobiliarios.
(*) Presidente de la Comisión de Economía del Centro Argentino de Ingenieros.



