Se verá qué hace la SEC con un recién estrenado alto funcionario de las finanzas de Estados Unidos -proveniente de casa bursátil-que muy suelto de cuerpo salió a darle una inyección en el anca del mercado. Tan subliminal como esto: "Todo está muy barato, es hora de comprar...", causó el espectacular efecto buscado. A partir de los recintos rectores, del Dow y del NASDAQ, la onda expansiva llevó sus energías a lo largo de la cadena. Y las bolsas tuvieron un día de gran desquite, con resultados fastuosos en la mayoría. A partir de un Dow con casi 2% de alza, todo podía tener cabida y México fue una muestra -con más de 6%-, nivel que llegó a ser replicado en Buenos Aires, hasta que el viejo fantasma del SIB -el sistema informático-jugó otra mala pasada. Se «cayó el sistema», detención súbita de operaciones, operadores que se apelmazaban en la espera y una medida que sirvió de bálsamo: agregarle media hora más al trayecto de ayer, que fue hasta las 17.30. El Merval registró mínimo de 1.512, un máximo que saltó a los 1.582 puntos -más de 70 puntos sobre cierre previo-y, finalmente, quedando con 1.576. Esto dio un saldo porcentual de 4,5%, al que se debía recibir con júbilo, porque caía del cielo.
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Volumen de $ 97 millones, cubriendo casi 30% del total general y en lo que era rueda para clausura de «opciones», produciendo desniveles serios de última hora. Una fecha a la que le sobró adrenalina por todos los costados, viendo las cuestiones que confluyeron y los problemas agregados. Insólita aparición de un personaje creando incidencia directa sobre la tendencia en el mundo: algo que antes estaba expresamente prohibido pero, quizás, ya ni la SEC sea como lo fuera. Habrá que aguardar cuánto dura el «doping», si es que por debajo todo sigue igual. Fascinante.Informate más
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