Felisa Miceli no les pidió ayer a los senadores peronistas que apuraran la votación del cuestionado proyecto que le da poderes al ministro de Economía para frenar fusiones o compras de empresas. Inclusive los legisladores la consultaron sobre cambios a esa norma pedida por Roberto Lavagna cuando comenzó el alza de precios, pero la ministra sólo prometió consultar en el Ejecutivo. Sí fue terminante en solicitar otras normas, como leyes sobre biocombustibles o financiamiento para obras de transporte eléctrico. Quedó claro entonces para los senadores que no existe hoy intención en Néstor Kirchner de apurar esa iniciativa. Les pareció, por el contrario, que el gobierno está dispuesto a congelarla.
Se confirmó ayer en el almuerzo entre Felisa Miceli y los senadores del PJ que el gobierno no tiene interés en avanzar por ahora con el proyecto que le otorga superpoderes al ministro de Economía para decidir personalmente sobre compras, ventas o fusiones de empresas. Fue una idea que Roberto Lavagna impulsó cuando el gobierno presionó a las empresas en medio de la suba de precios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Senado había comenzado a votar esa reforma a la Ley de Defensa de la Competencia, pero las disidencias obligaron a que se suspendiera la votación. El proyecto fue reenviado al Ejecutivo informalmente para discutir modificaciones, y en medio de ese proceso, se produjo la salida de Lavagna del gobierno. Ayer Miceli habló de otras leyes pendientes en el Senado, pero no mencionó el proyecto pendiente que le otorga esas facultades para actuar sobre empresas incluso en contra de un fallo del Tribunal de Defensa de la Competencia. Pero el tema fue puesto sobre la mesa por los senadores. Le plantearon a la ministra que aún esperaban una definición del gobierno sobre el pedido para acordar modificaciones. Incluso se lanzaron ideas para introducir cambios y convertir la futura ley en un «instrumento» para controlar la suba de precios y «evitar la cartelización que fuerza el aumento en productos primarios por parte de exportadores que se asientan en economías regionales». Miceli sólo prometió realizar consultas.
Por otra parte, sí hubo compromiso en sancionar la semana próxima la nueva ley de incentivoa la biotecnología y apurar en Diputados el Régimen de Promoción de Biocombustibles que ya sancionó el Senado, «para a trabajar a futuro en una merma de las importaciones de diésel sustituyéndolo por el producido en Argentina», se dijo.
• Compromiso
En las primeras sesiones de marzo, mientras tanto, los senadores se comprometieron a aprobar el régimen de capitalización de pymes, que exime del pago del Impuesto a las Ganancias por dos años a los beneficios reinvertidos en bienes de capital. Ese proyecto presenta hoy un problema técnico que el gobiernoquiere resolver. Al tratarse de Ganancias, cualquier modificación que se realice ahora impactaría recién en las liquidaciones de 2008, ya que el año fiscal se ha iniciado. Economía busca, entonces, una reglamentación que permita que las empresas descuenten ya ese beneficio de los anticipos que comenzarán a pagar después de mayo para la liquidación de Ganancias de 2007.
Finalmente, también se intentará sancionar en la primera semana de marzo uno de los proyectos más polémicos que el gobierno envió al Congreso: la creación de cargos específicos para financiar obras de infraestructura de transporte de energía. Miceli sí pidió celeridad en ese tema resistido por toda la oposición e incluso por algunos diputados y senadores peronistas, que le permitirá al Ejecutivo fijar cargos -sin ningún límite en cuanto a montos, destino o tiempo-que deberán pagar las empresas que se beneficien con la construcción de esas obras.
Dejá tu comentario