Novedad: acuerdo con el Fondo a 3 años y antes de elección
Ayer se confirmó que el gobierno negociará un acuerdo hasta 2008 con el Fondo Monetario. Lo dijo Héctor Torres, el representante argentino ante ese organismo. Trascendió incluso que podría lograrse antes de las elecciones, en los próximos 45 o 60 días. La estrategia oficial es la siguiente: no mostrarse apurados por cerrar la negociación porque -sostienen en el equipo económico- ello haría que el staff del Fondo no ceda y mantenga las exigencias de un mayor superávit primario, acuerdos con privatizadas y solución para todos los bonistas. «Mientras menos apurados nos mostremos, más margen para negociar se tendrá», aseveró anoche a este diario un colaborador de Roberto Lavagna. Igualmente hoy la posición del Fondo es la más cómoda. Primero, porque todos los países de la región están creciendo y no hay riesgo de contagio. Pero más importante aún es el hecho de que el gobierno sigue pagándole mes a mes todos los vencimientos y el FMI ve con gran alivio la reducción de su exposición con la Argentina. Mientras más tiempo se mantenga el actual estado de las cosas, mejor para Rodrigo de Rato. Un dato adicional: con las elecciones de octubre a la vista, desde el gobierno no ven un impacto negativo en ese sentido si se acuerda antes con el Fondo. Se descuenta que las negociaciones comenzarán en forma inmediata y que, nuevamente, serán funcionarios argentinos los que viajarán a Washington en lugar de permitir que una misión técnica del organismo se instale en Buenos Aires.
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Rodrigo de Rato
Un acuerdo largo abarcaría a la futura administración, que asumirá en diciembre de 2007. Justamente, uno de los pedidos del organismo apunta a la necesidad de « consolidar las instituciones».
Torres, de todas maneras, remarcó que el tiempo de vigencia del pacto dependerá de las condiciones que exija el FMI, que dirige Rodrigo de Rato. «Un acuerdo de tres años es mucho más conveniente que uno de un año, como firmó la Argentina en enero de 2003, porque se pueden acomodar muchas más cosas, entre ellas mucha más financiación», indicó en declaraciones radiales. Mientras tanto, los compromisos con el organismo son cancelados en efectivo, sin reembolsos posteriores.
«Habrá que ver cuáles son los condicionamientos para ver si uno prefiere un acuerdo corto o uno largo», agregó. La Argentina busca refinanciar vencimientos de capital por cerca de u$s 10.000 millones que se acumulan en los próximos dos años y medio.
En cuanto a los nuevos compromisos que exigirá el organismo, Torres detalló que el futuro nivel del superávit primario será parte de la negociación. «Es difícil hoy definir cuál será el número resultante», reconoció. Pero trascendió que el organismo exige un nivel muy superior a 3% del PBI comprometido.



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