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Pero otros estudios privados sostienen que ese freno se desencadenó como consecuencia de la crisis energética, que impactó con fuerza en julio sobre la actividad siderúrgica.
El insólito desdoblamiento de la medición sólo registra un antecedente de la época de José Alfredo Martínez de Hoz al frente del Ministerio de Economía, cuando se sacó el índice de precios "descarnado", porque la carne estaba subiendo mucho.
El riesgo, advierten especialistas, es que el INDEC comience a adoptar este mecanismo cada vez que algún rubro de indicadores clave arroje un resultado adverso, lo cual desvirtuaría la necesidad de que haya estadísticas confiables en la Argentina.
El INDEC, que postergó 24 horas la difusión del indicador, no lo desdobló en el pasado cuando importantes plantas como Aluar o empresas del polo petroquímico detuvieron su producción.
En esas oportunidades se dio el indicador total del EMI, y solamente se realizaban las aclaraciones sectoriales, sobre los resultados de la medición.
Además, todos los años, entre enero y marzo, toda la industria realiza paradas técnicas por actualización tecnológica, tareas de mantenimiento o vacaciones del personal, sin que el organismo modificara la medición del Estimador Mensual Industrial (EMI).
En esta oportunidad las acerías realizarón sus paradas técnicas para evitar un mayor impacto en la baja de producción, que igualmente se hubiese dado por la crisis energética.
La arbitrarieradad de esta nueva medición hace que la suba acumulada anual para los primeros siete meses alcance el 7,5 por ciento, superior al ritmo del 6 por ciento promedio que mostró en los primeros seis meses del año.
Igualmente, el resultado de julio confirma el proceso de desaceleración industrial que se viene registrando desde marzo pasado, cuando como consecuencia de las restrincciones energética la industria bajó el nivel del crecimiento en casi dos puntos porcentuales.
En marzo pasado, el EMI interanual arrojó un 7 por ciento de crecimiento, para registrar un 6,6 en abril, 6,4 en mayo, 5,0 en junio y el 5,4 en julio.
En la medición normal, contando a toda la industria el EMI baja un 2,1 por ciento en julio respecto del mes anterior y el acumulado anual llega al 5,8 por ciento, que está más en línea con la desaceleración, que por la falta de gas y cortes energéticos sufre el sector industrial desde hace tres meses.




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