29 de abril 2002 - 00:00

Oficial: no habrá CER para créditos de hasta $ 100.000

Trascendió ayer que el ministro Roberto Lavagna resolvió que los créditos hipotecarios menores a $ 100.000 destinados para vivienda única y permanente no tendrían que pagar el polémico ajuste a través del CER. Anoche, en un encuentro que mantuvo con banqueros, el reemplazante de Remes Lenicov anticipó esta medida, que tendrá sí un costo fiscal para el Estado, que deberá compensar a entidades.

Roberto Lavagna prometió ayer resolver el problema del CER con un costo a cargo del Estado para las deudas más pequeñas.

Eso significa que, según los planes del flamante ministro, quienes tengan créditos hipotecarios inferiores a 100.000 pesos destinados para una vivienda única y permanente no tendrían que pagar el polémico coeficiente de ajuste que refleja la inflación. Los demás deudores, sí.

Esta fue una de las principales definiciones que les dio anoche a los banqueros, procurando poner paños fríos a una de sus preocupaciones. La otra promesa, igualmente importante, fue que en 15 días tendría implementadas o en vías de instrumentación cuatro medidas que considera prioritarias:

• Una definición sobre cómo se resolverá la reprogramación de los depósitos, que daría por terminado el «corralito».

• La instrumentación definitiva del índice de ajuste CER, que venía siendo el blanco de críticas de legisladores de todas las extracciones políticas.

• La creación de una nueva ley de quiebras, que eliminaría la ley creada durante la gestión del ex ministro Remes Lenicov, adaptada a los estándares internacionales.

• La derogación de la ley de «subversión económica».

Todas esas iniciativas no son nuevas, ya que están contenidas en los 14 puntos acordados por el presidente
Eduardo Duhalde con los gobernadores la semana pasada, cuando se hacía impostergable definir algún rumbo económico para morigerar las incertidumbres tanto internas como del exterior.

Lo novedoso es que el flamante ministro, ocupado en conformar su equipo más cercano de colaboradores (ayer le habría ofrecido encargarse del financiamiento al banquero Miguel Kiguel, que declinó la invitación), fue enfático en decir que en 15 días estos temas estarían «resueltos o encaminados».

Los bancos extranjeros le enfatizaron a
Lavagna que, para que la economía pueda funcionar, es urgente poner en orden el sistema financiero. Ese fue el mensaje que le llevaron expresado, con el protocolo habitual de los banqueros, en el lenguaje de la diplomacia. «Una cosa son las ideas y otra muy diferente es la capacidad para implementarlas» fue la frase que quedó sonando en los oídos del flamante ministro y en los de su lugarteniente en cuestiones financieras, el diputado Alberto Coto (PJ Buenos Aires).

Lavagna
realizó ayer los primeros acercamientos con los banqueros nacionales y extranjeros. Por ABA fueron José Cristofani (Banco Río), Emilio Cárdenas (HSBC), Carlos Giovanelli (Citibank), Manuel Sacerdote (BankBoston), Emilio Guardiola (BBVA-Banco Francés), y Norberto Peruzotti (director de ABA). Por Abappra, Horacio Pericolli (Banco Nación), Ricardo Gutiérrez (Banco Provincia de Buenos Aires), Carlos Heller (Banco Credicoop), Roberto Feletti (Banco de la Ciudad de Buenos Aires), Miguel Kiguel (Banco Hipotecario) y Ezequiel Carballo (Banco Macro-Misiones), entre otros. Pero, en dos reuniones separadas con los banqueros de ABA y Abappra, se cuidó de hacer anuncios y presentar a sus colaboradores.

Sólo dijo que Coto (del riñón Duhalde, y uno de los autores del proyecto de pesificación de las tarifas públicas) sería el nexo de las iniciativas de Economía con el Congreso, y que los proyectos sobre el tema financiero serían impulsados por el diputado
Rodolfo Frigeri (PJ Buenos Aires) desde la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Ambos grupos de banqueros, que concurrieron de riguroso sport al quinto piso de Hacienda, coincidieron sobre cuatro temas:

Goteo: la solución al problema de los amparos resuelve sólo una tercera parte de la crisis. Porque, si bien es cierto que por cada 3 pesos que salían del sistema había un peso que drenaba a consecuencia de una medida de la Justicia, queda por resolver el grueso del problema de la salida de depósitos: se produce por los depósitos a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahor ro). «Este es el nudo del problema -precisó uno de los banqueros, sin eufemismos-. Ya verá lo que pasa esta semana con el dólar cuando la gente cobre sus sueldos. Tienen que hacer algo cuanto antes para evitar las salidas por el lado de las cuentas a la vista».

CER: sea cual fuere la solución que se adopte sobre el polémico coeficiente de ajuste, el gobierno debe recordar que en contrapartida de los préstamos están los depósitos. Es decir que, si finalmente se decide eliminar el CER para los tomadores de crédito y no para los depositantes, volverán a generarse descompensaciones, y habría que resolver quiénes son los que las pagan. Ante ese planteo, Lavagna dijo que los banqueros no deberían preocuparse, porque está analizando la posibilidad de eliminar el CER sólo para las deudas de menor monto y que, en tal caso, las descompensaciones estarán a cargo de las arcas del Estado.

Reprogramación de depósitos: los banqueros quieren ser consultados. Dijeron que durante la gestión anterior se los convocaba para que opinen recién cuando ya estaban los hechos consumados. Tanto ABA como Abappra le ofrecieron sus equipos técnicos. Y Lavagna les prometió darles participación y los invitó a trabajar más estrechamente con la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, de donde saldrían las iniciativas para dar algún tipo de definición al tema.

Feriado bancario y cambiario: Lavagna dijo ser partidario de la libertad de los mercados, razón por la cual se dispuso la apertura irrestricta de los bancos desde mañana mismo. Los banqueros aplaudieron, pero le enfatizaron que es necesario adoptar medidas cuanto antes para evitar la salida de los depósitos a la vista, que perjudica a los bancos y que le pone presión al mercado cambiario.

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