10 de octubre 2002 - 00:00

ONU: "Subestimaron el contagio argentino"

Los gobiernos de los países desarrollados y los principales mercados financieros subestimaron este año las posibilidades de contagio de la crisis argentina, sobre todo sobre Brasil, lo que llevó a que 2002 tenga un fuerte decrecimiento económico para Latinoamérica y que sólo haya para 2003 un «moderado optimismo». La reflexión pertenece al informe «Panorama Económico Global» que todos los años prepara el Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de las Naciones Unidas y que fue presentado ayer en todo el mundo.

Según este trabajo, el único dentro de la ONU que pronostica variables económicas a futuro, el Producto Interior Bruto (PIB) del conjunto de Latinoamérica será negativo este año, al caer 0,9 por ciento, frente a 0,3 por ciento de crecimiento que había previsto hace tan sólo seis meses. «La lúgubre situación económica en la región ha resultado de una combinación de estrechos apuros fiscales en un buen número de economías y del empeoramiento de las condiciones externas», según el informe, provocados por «los efectos de la crisis argentina que «han sido, pasado el tiempo, más importantes de lo que se había esperado originalmente por los principales gobiernos y los mercados financieros inter-nacionales».

• Perjudicados

La propagación de los efectos se ha dejado sentir especialmente en los países vecinos, como Uruguay, que puede registrar un decrecimiento por cuarto año consecutivo, manifiesta el informe. Sin embargo, el mayor lastre para el PIB ha sido la contracción de la Argentina, estimada en 12 por ciento este año. Esa caída es consecuencia del impago de la deuda, declarado a fines de 2001, que llevó a la parálisis del sistema financiero y a una depresión generalizada de la actividad económica real, explican los economistas autores del informe. Para 2003, esperan que el PIB argentino crezca 1 por ciento, mientras que recién en 2004 aumentará 4 por ciento.

Pese a esa mejora de la economía argentina, los especialistas afirman que será «palpable» a mediano plazo la incertidumbre sobre la reestructuración de la deuda, la recuperación del apoyo de las instituciones financieras internacionales y la reactivación de la economía.
El trabajo asegura que «la última crisis de la deuda en la Argentina subraya los riesgos que pueden surgir de la fragilidad financiera y la persistencia de la deuda dentro de las naciones».

El informe avanza luego en el efecto contagio que produjo la crisis argentina sobre Brasil, situación que «no fue analizada correctamente a nivel internacional y que fue subestimada durante la primera parte de 2002». El efecto argentino sumado a «las incertidumbres asociadas con las elecciones presidenciales ha erosionado sustancialmente la confianza de los inversores internacionales».

También se espera que otras economías de la zona registren «un decrecimiento o una notable desaceleración, incluida Venezuela, donde el alto precio del petróleo no puede impedir que la economía caiga en recesión».

México es la economía de la que se espera un mejor comportamiento con un crecimiento del PIB de 1,9 por ciento para este año y de 2,5 para el próximo. Según la ONU, «una mayor mejora en México dependerá de la fuerza de la recuperación econó-mica en EE.UU.». El otro país que podría separarse del panorama negativo del continente sería Chile.

• Crecimiento

Pese a los riesgos existentes, los expertos esperan que para 2003 Latinoamérica crezca a un ritmo de 2,8 por ciento, aunque por debajo de 3,1 por ciento que preveían hace seis meses.

Para el resto del mundo, el informe de las Naciones Unidas predijo un crecimiento mundial de sólo 1,7%, y de menos de 3% en 2003 ya que «el proceso de recuperación no es sólo más lento de lo que previamente se había anticipado, sino que también está sujeto a una serie de incertidumbre». Se citaron entre esos factores determinantes:

• El impacto de las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

• La declinación de los precios de las acciones, especial-mente en Estados Unidos, que mostraron dimensiones históricas en términos de duración y severidad.

• Se da por admitida que en la medida en que continúen los enormes déficit externos de Estados Unidos, crece el riesgo de una abrupta corrección y un impacto sobre la economía mun-dial. Pero en el corto plazo, la fuerte demanda importadora de los Estados Unidos, junto al adicional crecimiento de los déficit comercial y de cuenta corriente del país, siguen siendo convenientes para una recuperación global.

En general las economías en transición mantendrán su reciente ritmo, con 3,4% de crecimiento previsto para 2002 y 4% para 2003. También se espera que continúe el reciente rebote en varios países en desarrollo en Asia, y el crecimiento en China se espera gire en torno de 7% este año y el próximo.

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