Ordenan a Moreno someter también a los sindicalistas
La clave de la inflación en 2008 pasará en buena medida por las negociaciones salariales. No comenzaron bien: ya hay gremios que se alzan con posiciones irreductibles y exigencias de 30% de aumento salarial de base. Quien entrará en escena es Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, devenido en una suerte de superhéroe en lo económico cuando las circunstancias lo requieren. Deberá guiar a sindicalistas y empresarios hacia un acuerdo "prudente", tal como fuera fijado como meta por Cristina de Kirchner. Pero a diferencia del INDEC, la tarea no será sencilla por los reclamos variados de gremialistas, preocupados además en ganar espacios en la propia interna sindical. Sería este nuevo rol de Moreno el que ilusionó a empresarios cuando, previo a las elecciones de octubre, se lo impulsaba para el Ministerio de Trabajo.
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Guillermo Moreno
Como segundo pedido, La Bancaria pretende que durante el año el mínimo suba a $ 3.000 para todo el sector. Además, se le reclamará al Banco Ciudad, que dirige Federico Sturzenegger, que equipare sus salarios a los del Nación. El gremio quiere ir más allá en estas paritarias, y reclamará más rigidez en los controles de la jornada laboral de sus casi
97.000 afiliados. De hecho, esta tarde en el Ministerio de Trabajo, de Carlos Tomada, habrá una avanzada en este sentido cuando el gremio acuse a Citibank de no respetar el convenio sectorial en este capítulo. En la misma línea, el gremio de los empleados de comercio, de Armando Cavalieri, sacará punta al lápiz para diseñar su pedido de aumento para este año, que no será inferior a 30%.
Cavalieri tiene la intención de utilizar las cifras del INDEC respecto a los incrementos récord en el consumo interno, como justificativo para la supuesta enorme facturación del comercio durante 2006; que ahora debería «ser redistribuido entre los trabajadores», según le dijo a sus afiliados.
Si finalmente Moreno es reclamado para atemperar la embestida gremial de incrementos en las paritarias de 30% promedio, el funcionario tendrá una oportunidad única: demostrar de qué manera una inflación oficial de 8,5% justifica un incremento salarial de más de 20%; cuando la teoría que el propio gobierno defiende indica que el alza de sueldos debe ser de cinco puntos porcentuales por sobre el incremento de precios. Esto es, los aumentos no deberían superar 13,5% para todo 2008.



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