La generadora Turbine Power, la compañía que abastece a Edersa de energía eléctrica, se declaró ayer en cesación de pagos, al anunciar la imposibilidad de liquidar las últimas cuotas de su deuda en dólares que, pesificada, no pudo pagar. Turbine Power debió bajar su tarifa por una orden judicial el año pasado, pero su declaración de default es ajena al fallo de la Justicia.
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La generadora debía pagar este año las últimas tres cuotas semestrales de un crédito tomado a un grupo de bancos franceses en 1994, que ascendía a 39,9 millones de dólares. Además, emitió 20 millones de dólares en obligaciones negociables cuyo vencimiento tampoco pudo afrontar.
Después de años de resultados negativos, recién en 2001 cerró para esta compañía con una ganancia de casi 1.800.000 pesos. Pero ese mismo año, la empresa debió cumplir con un fallo judicial que le ordenó reducir su tarifa en 50 por ciento para adecuarla a la que cobra la mayo-ría de las generadoras en el mercado mayorista. La intención judicial era que los clientes de Edersa, la mayor parte de la población de Río Negro, dejara de pagar los sobrecostos que venía afrontando desde 1996.
En el primer trimestre de 2002 las cosas no fueron mal para Turbine Power en términos de producción y venta. Vendió energía por más de seis millones de pesos y tuvo un costo de producción por casi cuatro millones. Su ganancia bruta, sin embargo, se diluyó cuando debió enfrentarse a la realidad de su deuda impaga: 30.780.225 pesos. Con este cuadro, la empresa proveedora de energía eléctrica cerró con una pérdida de casi 29 millones de pesos. Otras generadoras como Capex y El Chocón tienen deudas contraídas en dólares e ingresos pesificados. De ahí que optaran por la misma alternativa.