San Pablo (ANSA, AFP, DPA) - El mercado financiero brasileño comienza hoy otra semana difícil debido a un coctel de nuevas encuestas que confirman un rotundo triunfo del izquierdista Luiz Inácio Lula Da Silva, vencimientos de títulos cambiarios y la reunión mensual para fijar la tasa de interés básica.
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Según los analistas, todos estos factores deberían mantener la presión sobre el dólar por lo menos hasta mañana, en la víspera de otro vencimiento de títulos cambiarios de la deuda pública interna por 1.100 millones de dólares.
A sólo una semana del ballottage, la última encuesta de Datafolha, divulgada el sábado, detectó una suba en la intención de voto de Lula Da Silva, que ahora vence al oficialista y favorito de los mercados, José Serra, por 66 a 34 por ciento de los votos válidos. El ganador ya no está en discusión; «Lo que se está discutiendo ahora es si la diferencia entre Lula y Serra será de 20 millones o de 30 millones de votos», afirmó el presidente del Instituto Ibope, Carlos Augusto Montenegro, en declaraciones publicadas ayer en la revista «Epoca».
Los analistas financieros están divididos sobre el impacto que tendrán las encuestas entre los operadores del mercado. Mientras algunos consideran que el triunfo de Lula Da Silva ya fue asimilado por banqueros e inversores, otros sostienen que en especial los operadores internacionales aún confiaban en un repunte de Serra, el ex ministro de Salud de Fernando Henrique Cardoso.
•Mensajes positivos
Para Clive Botelho, director del Banco Santos, «los primeros mensajes del Partido de los Trabajadores (PT) fueron bastante positivos, con las declaraciones en relación a aumentar, si es necesario, el superávit fiscal primario y a la importancia del mercado de capitales».
Botelho atribuyó la baja del dólar del jueves y el viernes a esos mensajes y a las medidas del Banco Central que redujeron la liquidez de los bancos y limitaron su capacidad para especular con el cambio.
En sentido contrario, Alvaro Bandeira, de la consultora Agora Senior, fue más cauto: «Es muy temprano para decir que acabó el estrés del mercado y que hay un cambio de tendencia».
El dólar cerró el viernes a 3,875 reales y terminó la semana con un alza de 1,3 por ciento, poco si se tiene en cuenta que el jueves vencieron 3.600 millones de dólares en títulos cambiarios.
El titular de Economía, Pedro Malan, arremetió ayer contra las «soluciones simples e ingenuas», en alusión a las de Lula, y consideró la cotización de la moneda estadounidense como una «flagrante exageración».
Pasado mañana, a cuatro días del ballottage, vencerá otro lote de títulos cambiarios, esta vez por 1.100 millones de dólares, que aún no fueron refinanciados. Antes de esos vencimientos, bancos e inversores acostumbran a presionar sobre el dólar ya que esos títulos se liquidan en reales, pero según la cotización promedio del dólar del día anterior.
También el miércoles el Comité de Política Monetaria resolverá cuál será la tasa de interés Selic para el próximo mes.
El martes pasado, el Copom se reunió de manera extraordinaria y aumentó la tasa Selic de 18 a 21 por ciento, en un intento de frenar el alza del dólar y contener la inflación.
En general, hay consenso entre los analistas de que la tasa Selic será mantenida en su nivel de 21 por ciento.
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