Se cumplieron ayer cinco años del derrame de petróleo en las costas del partido de Magdalena, y la Justicia argentina todavía no resolvió de qué empresa fue la responsabilidad de la colisión de naves que provocó el accidente, por lo cual hay pendientes innumerables juicios por indemnizaciones. Las tareas de remediación del ambiente, en cambio, fueron encaradas y terminadas en abril de 2000, según informó Shell, una de las dos compañías involucradas.
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El 15 de enero de 1999, el buque alemán Sea Paraná, que habría perdido gobernabilidad por un corte de energía, impactó con el buque Estrella Pampeana de Shell, lo que provocó el derrame de más de 4.600 metros cúbicos de petróleo. Dos días después, mientras se realizaban las tareas de recuperación del crudo en el río, una sudestada llevó parte del producto a las costas de Magdalena.
El hecho impactó fuertemente en esa localidad que por ese verano y el siguiente no pudo usar los balnearios de la costa, y afectó sobre todo la actividad de unos 80 junqueros de la zona.
Por el derrame, se iniciaron numerosos juicios, algunos de ellos, colectivos. En una de las demandas, iniciada por el municipio de Magdalena, el juez de La Plata Julio Miralles obligó a la empresa a presentar un plan de recuperación y disposición del crudo, y de reparación y monitoreo del medio ambiente.
Actualmente, el fallo de Miralles está apelado por Shell en segunda instancia, ya que según la compañía no existen tareas pendientes y «la situación se encuentra ampliamente superada por la positiva evolución de las costas», de acuerdo con el informe de la Universidad de Mar del Plata.
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