El mercado de granos volvió a temblar ayer en la principal plaza de referencia internacional, y la soja se desplomó hasta 6%. La oleaginosa, que tiene en vilo a medio mundo, cerró al valor más bajo en cuatro meses y se ubicó en u$s 296,16 la tonelada en Chicago, mientras en la Argentina se ubicó en u$s 191, y una caída de 5% (u$s 10).
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Noticias provenientes del medio oeste estadounidense indicaban que pronósticos de buen tiempo darían la posibilidad de resembrar maíz y soja. Este hecho, sumado a la preocupación que genera la posibilidad -ya planteada 15 días atrás-de que el gobierno chino aumente la tasa de interés para frenar el crecimiento de la economía, acentuó la inquietud. Asimismo, los importadores continuaban ayer rechazando embarques de Brasil por supuesta existencia de fungicidas. Con este marco, los precios cayeron 6% en EE.UU. al ritmo de la caída del aceite de palma en Malasia (también 6%) por las cancelaciones de las compras chinas. Este aceite había caído 18% el mes pasado, y generó una fuerte competencia con la soja y con sus subproductos.
La soja había repuntado tímidamente durante el primer día del mes ante preocupaciones por el clima húmedo que demoraría la siembra y las lluvias y tornados que afectaron seriamente los campos ya sembrados. Los precios, sin embargo, se mantuvieron 32% por encima de los valores del año pasado cuando la producción cayó y la demanda desde China resurgió. En el mercado se sigue especulando con que las cancelaciones de embarques en China, alrededor de 300.000 toneladas, podrían incrementarse.Las importaciones desde China cayeron 44% durante abril comparadas con las compras del mes anterior porque los procesadores necesitan menos producto y porque quieren descomprimir la presión sobre los precios domésticos. China compró 1,23 millón de toneladas en abril contra 2,21 millones de toneladas el mismo mes del año anterior. En tanto, la siembra de soja ya totaliza 77% del total de área prevista 10% inferior a las tareas realizadas el año pasado. Situación que hace prever mayor siembra y mayores rindes que lo previsto, lo que ayudó a generar bajas en los precios.