Las tasas de interés arrancaron la semana recalentadas: los bancos pagaron entre 24% y 25% anual para captar plazos fijos en pesos de grandes inversores. La Badlar llegó así al nivel más alto del año, pero no alcanzó para evitar que muchos inversores continuaran con su firme demanda de dólares.
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«Claramente no se llegó a un punto de equilibrio. La tasa continuaría aumentando, pero no sabemos en qué punto se apaciguará la compra de divisas», explicó el gerente financiero de un banco local con tono preocupado.
Para el público y las empresas es evidente que ni siquiera tasas mucho más atractivas para quedarse en plazos fijos son suficientes en este contexto de incertidumbre. Por eso, el dólar aparece como el único refugio posible. En el gobierno sueñan con dar un «golpe de efecto» para calmar la ansiedad respecto del mercado cambiario, pero no lo consiguieron. El telón de fondo de esta situación es el proyecto para reestatizar las AFJP, que despertó temores entre ahorristas e inversores.
También se produjo un salto en la tasa interbancaria, que al igual que la Badlar llegó a su nivel más alto del año, al ubicarse en 15,35%. Esto demuestra que hasta los préstamos entre bancos se encarecen ante la reducción de la liquidez que sufre el sistema por el retiro de depósitos. Sólo en octubre se fueron $ 5.000 millones del sector privado.
Para el inversor minorista, la tasa sube más lenta pero también se ubica en niveles elevados. Los bancos pagan más de 15% anual en promedio y en general pueden conseguirse tasas de 18% en pesos incluso en bancos de primera línea.
Este contexto de mayor nerviosismo y suba de tasas atenta claramente contra el crédito. El Indice Veraz de Actividad Crediticia (IVAC) reveló algunas tendencias interesantes que muestran el declive del mercado. «La intención de crédito para el consumo de entidades financieras no bancarias y de cadenas de retail mostró una importante caída interanual de 11,8% en el tercer trimestre de 2008», siendo la mayor caída en la serie iniciada en 2004.
Respecto del segundo trimestre del año, la caída en términos desestacionalizados fue de 2,4% y sigue a una evolución negativa de 7,7% en el período anterior. Se anticipa también una caída más significativa en el último trimestre del año.
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