País descontrolado
IRREDUCTIBLE EL CAMPO
Más intensa la huelga del agro en el interior. Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, los núcleos de la protesta. Aumentaron los cortes de ruta, gobernadores obligados a recibir productores, proponer el diálogo y desobedecer al gobierno nacional (Schiaretti, Binner y Colombi). Varias entidades y la Iglesia claman por un acuerdo, mientras el desabastecimiento y los altos precios se sienten ya en la Capital. Ante la escasez, los supermercados racionan la venta de leche y alimentos en general. La carne prácticamente ya no existe. Los precios, de lo poco que hay, subieron 15%.
IRREDUCTIBLE EL GOBIERNO
El matrimonio Kirchner reúne hoy al PJ y a gobernadores para mantener su pelea con el campo. Se promueven dos marchas adictas, una hoy, otra mañana, para ocupar la Plaza de Mayo con consignas oficialistas y denuestos a quienes se quejan por las altas retenciones al agro. Otra vez hablará la Presidente en la reunión, redoblará -dicen- el anterior discurso que le generó el primer cacerolazo contra su administración. Por el temor de perder autoridad, el gobierno multiplicará su poder autoritario. En el Parlamento, sin embargo, oposición y oficialismo ayer mantuvieron la calma; temen una espiralización descontrolada.
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En Córdoba los productores rurales organizaron un tractorazo por el centro de la ciudad,
durante la 14a jornada del paro agropecuario.
Pero, sin lugar a dudas, la demostración de fuerza más importante de la diáspora tuvo lugar por la mañana en Córdoba, cuando una columna de tractores y camionetas 4x4 copó las calles de la capital mediterránea hasta estacionarse en la Plaza España. Desde allí caminaron hacia la Casa de las Tejas, donde mantuvieron un encuentro con el gobernador Juan Schiaretti, a esta altura convertido en uno de los pocos mandatarios que jugó una carta en favor de los productores, también desoyendo el mandato de Balcarce 50.
Se comprometió a seguir buscando un diálogo «sin condicionamientos» para destrabar el conflicto y dijo que buscará, junto con otros gobernadores, elevar el planteo de los ruralistas a la Nación.
Pero el cordobés recibió enseguida el primer desaire de sus colegas del PJ: también vía comunicado, el entrerriano Urribarri -quien el martes se sentó junto a Cristina de Kirchner y aplaudió el polémico discurso junto a Capitanich- desmintió que cualquier gestión personal de mediación en el conflicto del campo.
«Más específicamente, no suscribo la posición expresada por el gobernador de Córdoba 'a iniciar en forma inmediata un diálogo sin condicionamientos' a la que, sin fundamento alguno, aparece ligado mi nombre», se despegó.
Al mal trago que debió sufrir Urribarri por la protesta que golpeó ayer la Casa de Gobierno se sumó la amenaza de una inminente renuncia de dos funcionarios de la Secretaría de la Producción, cuya cabeza es reclamada por los productores, en una experiencia que ya vivió el tucumano José Alperovich, también como coletazo del paro agrario.
Pero además el mandatario debió soportar el desaire que le espetaron los legisladores del oficialismo, que aprobaron un proyecto de resolución de su antecesor en el cargo, el peronista Jorge Busti, que impulsa la inmediata apertura al diálogo con los revoltosos. Mientras Urribarri insistía ayer en no negociar hasta que se levanten los bloqueos, hoy los diputados comenzarán a recibir a las distintas entidades agrarias.
Anoche, el gobernador seguía manteniendo diversas reuniones con funcionarios nacionales, por lo que un discurso en cadena provincial anunciado a primera hora quedó finalmente desbaratado. Casi inadvertido pasó un muy sugestivo convenio de refinanciación de deuda por $ 210 millones que Urribarri selló con la propia Presidente, poco después de sentarse a su lado en el acto del discurso que agravó la embestida del campo.
Desde la otra vereda, Schiaretti recibió la adhesión del santafesino Hermes Binner, hasta hace 48 horas alineado con la Casa Rosada. «El gobierno nacional se equivoca en no negociar», arriesgó luego de conformar en la provincia una mesa de diálogo con autoridades municipales y comunales.
El titular del Poder Ejecutivo provincial convocó a su gabinete, a legisladores, intendentes y presidentes comunales para analizar la grave situación. Esa reunión derivó en un documento de tres puntos en el que reclama al gobierno nacional la convocatoria a una mesa de diálogo para recuperar un espacio de convivencia y paz social.
También pidió que sean suspendidas las medidas sobre las retenciones móviles, y que el Consejo Federal Agropecuario ampliado se constituya en el ámbito técnico de análisis de las políticas nacionales agropecuarias.




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