El 70% del transporte internacional de mercaderías se hace a través de vuelos comerciales. Y sólo el restante 30% se mueve por medio de aviones de carga. Por eso, la pandemia que obligó a dejar en tierra al 99% de la aviación comercial de pasajeros, pegó muy fuerte en el comercio internacional.
Para sostener el movimiento de importaciones y exportaciones las empresas de logística tuvieron que apelar a esquemas de emergencia para adaptar sus operaciones, ya que desde un primer momento fueron consideradas un servicio esencial y nunca dejaron de funcionar.
Pero, como suele decirse, la crisis devino también en oportunidad ya que el menor volumen de comercio facilitó la adaptación forzada. Y además, ante la imposibilidad de viajar al exterior, más gente se sumó al sistema de las compras “puerta a puerta”.
Este es el diagnóstico que aportan desde DHL Argentina, donde la empresa de capitales germanos que es líder mundial en logística que está en el país hace más de 30 años.
“Nos vimos forzados a cambiar toda la logística en tiempo récord. Antes de la pandemia veníamos trabajando con 17 vuelos comerciales diarios y tuvimos que pasar a sólo uno en pocas semanas, al margen de los dos charters a Paraguay y Uruguay que ya teníamos en operación y siguieron funcionando”, explicó a Ámbito el gerente general de la división DHL Express, Alejandro Jasiukiewicz.
Igual, como no hay mal que por bien no venga, el impacto de la pandemia en la economía se tradujo en menores volúmenes de mercancías a transportar. “Eso nos permitió manejar mejor la adaptación”, añadió.
Además de sumar transporte propio y servicios charters, DHL Argentina apeló a “ideas creativas” como nuevas combinaciones de rutas, que implicaron más tiempo pero permitieron mantener vigentes las operaciones.
“Hubo importaciones que viajaron por mar desde China hasta Los Ángeles. Desde allí por tierra hasta Miami y desde Miami en avión hasta Ezeiza. Hay más opciones para volar desde Ezeiza a la Argentina que desde Asia en este momento. Eso nos permitió ofrecer a nuestros clientes un costo que fue un tercio del aéreo y con un plazo de tránsito que es menos de la mitad de un flete marítimo”, detalló en diálogo con este diario Eduardo Rodrígues, gerente general de DHL Global Forwarding.
Por otro lado, desde el inicio de la cuarentena aumentó la demanda de transporte de insumos sanitarios para combatir la pandemia. Para esto, la compañía utilizó los charters, como el que llegó en mayo desde Shanghái a Córdoba con un cargamento de 3 millones de barbijos y otros insumos para la Administración Provincial del Seguro de Salud.
Ahora los volúmenes de mercancías comenzaron a repuntar, entre otras cosas, porque hay muchas industrias que están reabriendo tras el parate obligado para adecuar sus operaciones a los protocolos sanitarios. También porque la devaluación mejoró la competitividad de la producción local y muchas empresas medianas y chicas están comenzando a exportar frente a un consumo interno deprimido.
Jasiukiewicz menciona otro segmento de comercio que está creciendo “a ritmo impresionante de dos dígitos” y tiene que ver con las llamadas compras “puerta a puerta” a través de couriers. “Nuestro servicio Compra Fácil permite comprar un producto y en tres o cuatro días recibirlo en tu casa. La normativa permite por cada CUIT efectuar hasta 5 compras al año por un máximo de 3.000 dólares y 50 kilogramos. Este mecanismo tomó fuerte impulso por parte de mucha gente que antes podía viajar al exterior y hacía compras aprovechando la franquicia. Ese nicho de oportunidad se está moviendo a la par de como se mueve el e-commerce doméstico”, precisó.
“La parte Aduanera ya no es un problema. Toda la validación se hace a través de la página de la AFIP directamente con DHL y también la liquidación de los impuestos que nosotros pagamos por adelantado y luego el consumidor con tarjeta de crédito paga todo antes de recibir el producto en su casa. Y lo mismo con el costo del flete. Todo se puede hacer online, si exponerse a esperas ni riesgos de contagio”, concluyó.
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