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30 de julio 2008 - 00:00

Para ahorristas: ahora pensar en las acciones preferidas

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¿Qué es más seguro: Brasil o el JP Morgan? Las idas y vueltas de todos los mercados han dejado en apariencia algunas paradojas como que hoy sea menos riesgoso la deuda emitida por el gobierno de Lula que una acción preferida de uno los principales bancos norteamericanos. Un título brasileño paga 6% promedio en dólares contra 8% de una acción preferida del JP Morgan.

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Está claro que se trata de dos activos diferentes en su estructura, lo que relativiza la comparación. Pero llama la atención esta disparidad de rendimientos. La avidez de bancos en Wall Street por hacerse de fondos está haciendo que se observen inusuales tasas en una alternativa poco buceada por inversores, especialmente los domésticos, como las acciones preferidas. Hubo una serie de emisiones en los últimos seis meses en Nueva York de las principales entidades financieras que hoy se ven acuciadas por la falta de liquidez (y de ganancias). Así, surgieron lanzamientos de Deutsche Bank, Merrill Lynch, Bank of America, Wachovia, entre otros. Todos con pagos en torno a 8% anual.

¿Cómo funcionan las acciones preferidas? Es un híbrido entre una acción común y un bono. En general, tienen un dividendo fijo que debe ser pagado antes de los destinados a las acciones ordinarias. No tienen derecho a voto. Por ello es que tienen menos potencial de suba -y de baja, claro- que las acciones ordinarias. Las características como plazo, el derecho a recompra de la entidad emisora y obviamente la tasa prometida de pago son específicos de cada lanzamiento. Normalmente, tienen un precio de emisiónde 25 dólares, y son a 10 años de plazo, a partir del cual, las entidades tienen derecho a recomprarlas. Los intereses se abonan trimestralmente. ¿Puede un banco no pagar el interés de una acción preferida? Sí, pero a sabiendas de que su reputación se desplomará inmediatamente. Un banco de primera línea de EE.UU. en teoría no caerá en ese vicio, pero conviene no olvidar que la teoría en épocas de crisis a veces se la devora la práctica. Pero aun así, ¿amerita que Brasil pague tantos puntos menos que el JP Morgan?

La otra paradoja es que las acciones preferidas poseen una mejor calificación de riesgo que las emisiones de deuda de países emergentes. Pero allí sobrevieneotro tema: agencias como Moody's, Fitch y Standard & Poor's han perdido credibilidad en las notas que asignan tras la crisis de hipotecas en EE.UU. Por lo pronto, parecería que el pánico ha esparcido temores sobre todo lo que sean títulos de bancos norteamericanos y europeos. La frase «Ya se ha visto lo peor» en la crisis financiera que jaquea a Wall Street ya fue pronunciada varias oportunidades de boca de funcionarios e influyentes gurúes del mercado financiero. Pero desplomes de cotizaciones se encargan de borrarlos inmediatamente. Aun así, estas acciones preferidas rinden menos que la deuda argentina, que ya sus altos rendimientos espantan más que atraen inversores.

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