Peirano defendió la política económica de Kirchner
-
Nueva operación en la pesca fortalece la producción, la logística y el empleo en Chubut
-
J.P. Morgan advirtió que el programa financiero de 2027 puede sufrir "estrés" en caso de polarización electoral
Por su parte, el titular de la UIA, Héctor Méndez, destacó la firme defensa de la industria argentina y del mercado nterno que "constituyen el eje de la política oficial en materia de negociaciones económicas y comerciales internacionales" y antes eran "cuestiones desatendidas".
"Hoy nos convoca, perentoriamente, una histórica oportunidad para consolidar un crecimiento que nos conduzca hacia un desarrollo integral con más producción, más y mejores empleos, más y mejores salarios, más y mejor educación, más igualdad de oportunidades y más inclusión social para todos", indicó Méndez.
En este sentido, dijo que "no son momentos de pensar lo que el país puede hacer por nosotros sino lo que nosotros podemos hacer por el país".
Durante el acto de clausura de la Conferencia Industrial Argentina, Méndez trazó un panorama experiencias económicas vividas durante el siglo veinte, y recordó que la mitad de ese siglo estuvo "signado por una crónica inestabilidad política, que no podría albergar otro germen que el de una elevadísima inflación y una creciente volatilidad de la economía".
"No quedan dudas que a potenciar estas fuerzas destructoras contribuyeron las más variadas recetas económicas que convirtieron a nuestro país en laboratorio viviente de experimentos desastrosos" subrayó.
Al respecto, criticó el esquema de convertibilidad a la que culpó de haber restado competitividad y "de una apertura económica en la que cedimos nuestro mercado sin contrapartidas a cambio". Calificó a ese lapso como "uno de los momentos más oscuros de nuestra historia".
El dirigente empresarial afirmó que hoy la realidad "es diametralmente distinta", y enfatizó la "dignidad, solvencia y patriotismo" con la cual se renegoció la deuda externa.
Al respecto, alabó el hecho de que "comienzan a estimularse políticas activas a medida que la marcha de la economía lo va permitiendo, empezando por las pymes, que son el factor genuino de dinamismo en el crecimiento experimentado".
También subrayó que el país comenzó a "reposicionarse en la escena internacional y su actitud dura y crítica ante los organismos internacionales de crédito obtuvo un razonable margen de comprensión".
"La economía se fue encauzando de manera sostenida y la producción de bienes y servicios experimentó tasas de aumento sorprendentes" resaltó, y atribuyó ese círculo virtuoso a un régimen cambiario flexible y tipo de cambio competitivo, menor dependencia del financiamiento externo, equilibrio fiscal sostenido, baja inflación, acumulación de reservas, tasas de interés en niveles que alejan la especulación financiera, y medidas activas para impulsar la inversión en las pymes.
En este sentido, resaltó el papel que jugaron los empresarios argentinos, que "mantuvimos obstinadamente nuestras fábricas luchando para sobrevivir el huracán del atraso cambiario, a las tasas de interés de dos dígitos con deflación de la economía, y a una apertura acelerada y sin criterio ni estrategia".



