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Se presume que Repsol-YPF fue más discreta en los ajustes que sus principales competidoras (éstas habían aumentado el precio al público hasta 6,3%), porque todavía sigue negociando con el gobierno una salida alternativa a las retenciones de 20%.
Por otra parte, Repsol tiene más posibilidades de moderar el aumento de los combustibles porque ella misma produce el crudo que después refina y comercializa. Pero los precios al público fijados por la empresa española limitan la posibilidad de aplicar nuevas alzas a las empresas que no tienen petróleo propio y deben comprarlo para refinar (Shell y Esso). Porque una diferencia muy grande de precios con los de Repsol, incidiría sobre la demanda.
Según trascendió, Shell y Esso pagaron desde la semana pasada el barril de crudo al precio internacional, menos el descuento habitual por calidad y por no requerir fletes al exterior, a un tipo de cambio de $ 1,60.