Pesimismo por el manejo de los futuros subsidios

Economía

«El gobierno dice que quiere discutir cuestiones técnicas, pero lo primero que hizo después del paro fue politizar la ONCCA», se quejaron ayer altas fuentes de la dirigencia rural, que temen por la mano con que el ultrakirchnerista Ricardo Echegaray -ex titular de Aduanas que reemplazará al destituido José Portillo- manejará desde hoy la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Esta repartición cobra ahora fuerte protagonismo, ya que distribuirá las compensaciones y los reintegros que el gobierno destinará a los productores del agro.

Uno de los principales reclamos que elevaron los titulares de CRA, Federación Agraria, Sociedad Rural y Coninagro es -además de la eliminación del polémico sistema de retenciones móviles a la exportación de granos- la creación de nuevas políticas agropecuarias, principalmente para incentivar la producción ganadera, la lechería y cultivos alternativos a la soja. En el marco del histórico lockout rural, insistieron en la necesidad de entablar una discusión de orden técnico. «Que se asesoren mejor», reiteró en varias ocasiones Mario Llambías, titular de CRA.

Pero la primera respuesta oficial fue reciclar a un hombre de extrema confianza del ex presidente Néstor Kirchner -Echegaray desembarcaría hoy mismo en la ONCCA- en un puesto que ahora se vuelve clave en el manejo de fondos: en el último año, desde que fue creada esta oficina, el gobierno distribuyó $ 1.518,2 millones entre 37.323 productores, industrias y operadores del sector agroalimentario, en el marco del mecanismo de compensaciones, y $ 23,4 millones entre 5.464 tamberos en concepto de aportes no reintegrables, según datos oficiales. Además, la oficina tiene bajo su control la codiciada Cuota Hilton, los cortes de alta calidad con destino a la Unión Europea, que actualmente tienen un cupo anual de 28 mil toneladas.

De avanzar positivamente las negociaciones entre el gobierno y el campo, la ONCCA deberá además pasar a manejar las nuevas compensaciones y reintegros que el Ejecutivo prometió pagar principalmentea los pequeños productores. Al menos serían unos $ 500 millones extra que manejará esta oficina. En rigor, cálculos extraoficiales apuntan a que los subsidios treparían este año a más de $ 3.000 millones.

Los ruralistas dicen estar en posición incómoda, ya que no quieren polemizar con el gobierno en medio de una dura negociación que debería abrirse esta semana, pero tampoco desean pasar por alto los movimientos que sigue haciendo la Casa Rosada, que incluyen además, la paralización de exportaciones de carne y trigo.

  • Interrogante

    La salida de Portillo causó malestar porque -dicen- el kirchnerismo quita a un hombre de perfil técnico, que trabaja desde hace meses con el complejo sistema de compensaciones. «¿Con qué conocimiento se manejará Echegaray ahora, llegando de afuera y sin experiencia en el sector agropecuario?», se preguntaron desde las entidades del campo.

    Aun así, cabe resaltar que el ahora añorado Portillo tampoco fue santo de la devoción de los ruralistas cuando días atrás denunciaron graves atrasos y molestas complejidades para el cobro de compensaciones. Incluso hubo quejas de productores de trigo que aseguran estar esperando aún pagos desde julio pasado. Otra crítica es la concentración de estos fondos en grandes industrias como las cuestionadas Aceitera General Deheza, propiedad del legislador cordobés Roberto Urquía, o la firma Mastellone Hermanos.

    El secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, -que cada vez está más rodeado y carente de poder en su oficina- pidió la renuncia a Portillo el viernes por la noche. Junto con él también fue destituido el segundo de la ONCCA, Jorge Artundo. Por su parte, se especula que esta semana además de Echegaray también sean designados Jesús Leguiza como subsecretario de Agricultura, Ganadería y Forestación y Ricardo Angelucci como su par en la cartera de Política Agropecuaria y Alimentos.
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