El superintendente de Entidades Financieras, Jorge Levy, y el encargado del tema bancario del FMI, David Holschire, mantuvieron ayer un encuentro clave en el que se trató la futura reestructuración del sistema financiero. El tema preocupa al Fondo, que ve como inevitable una reforma de las entidades, pero advierte que actualmente no se dispone de los fondos necesarios para encarar esta medida.
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El punto central enfatizado por Holschire fue la situación de SEDESA, el instituto que se encarga de garantizar los depósitos bancarios y, al mismo tiempo, brindar asistencia a las entidades que deban ser reestructuradas. Hoy SEDESA posee fondos por sólo $ 700 millones, lo que, según Holschire, «no alcanza para afrontar el proceso de reestructuración que se viene por delante».
En el Central, si bien comprenden la preocupación del FMI, no ven como inminente una reestructuración del sistema bancario y recalcan que muchas entidades ya se están «ajustando» en forma autónoma. Una cuestión clave pasará por el aporte de SEDESA que demandarán los compradores de los bancos Suquía, Bisel y Bersa, actualmente en proceso de licitación. Si bien el mecanismo de adjudicación de estas entidades privilegia a aquellos oferentes que menos fondos soliciten a SEDESA, se descuenta que alguna demanda de fondos indefectiblemente habrá. Otro factor que juega en el mismo sentido es que desde el año próximo comienzan a aplicarse exigencias crecientes de capital para las entidades, que van aumentando hasta 2009.
Al respecto, vale destacar que ya comenzó a funcionar la Unidad de Reestructuración del Sistema Financiero (URSF), integrada por representantes del Ministerio de Economía y el Central. Una de las primeras medidas a tomar por esta comisión será el alargamiento del plazo para devolver redescuentos en el caso del Banco Nación, el Provincia y el Galicia.
En la reunión de ayer, el representante del FMI no ocultó su preocupación por la caída en la rentabilidad de los bancos como consecuencia la ausencia de crédito y las altas tasas que se pagaron durante la primera mitad del año para captar depósitos. Sin embargo, Levy aseguró que lentamente se irá recuperando el nivel de activos y patrimonio de los bancos, tras la pesificación y las pérdidas registradas en 2002 y lo que va de 2003.
• Perspectiva
Las pérdidas de los bancos durante el primer semestre de 2003 se habrían acercado a los $ 5.000 millones. No obstante ello, para el segundo semestre se prevé una estabilización de la situación, por la caída abrupta que registró la tasa de interés para captar depósitos, según explicó Levy a Holschire. Además, en Economía estiman que el crédito comenzará a reaccionar, aunque lentamente, en los próximos meses.
Durante la reunión de ayer, Holschire insistió en la necesidad de consolidar la seguridad jurídica para los bancos. En ese sentido, se reclamó que se avance con la compensación a las entidades por la eliminación del CER para los préstamos, cuestión que se debate actualmente en el Congreso. El representante del Fondo también reclamó que no se prolonguen las suspensiones en los remates a los deudores hipotecarios.
En tanto, hoy se llevará a cabo la reunión de la cúpula del Central -compuesta por su presidente, Alfonso Prat-Gay y su vice-presidente, Pedro Lacoste- con el representante del FMI en la Argentina, John Dodsworth. Los temas centrales a tratar serán, precisamente, la situación actual de los bancos y la marcha de las pautas monetarias.
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