Un escueto documento firmado ayer por los gobernadores de todo el país reclamó por el reparto de los fondos del impuesto al y que no se modifique el piso de $ 1.364 millones mensuales que hasta ahora giraba el gobierno central a las provincias en concepto de coparticipación federal. Esta doble demanda generó algunas discusiones porque hubo quienes entendieron que empeoraron las relaciones con la administración de Fernando de la Rúa. Mucho más si trasladaban la exigencia a una reunión personal con el Presidente, como algunos propusieron.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De los mandatarios presentes los más duros resultaron los de la Alianza, en particular el entrerriano Sergio Montiel y el chaqueño Angel Rozas. Por la mañana los radicales Pablo Verani (Río Negro), Néstor Aguad (Corrientes), Roberto Iglesias (Mendoza), Alfredo Avelín (San Juan), Hernán Colombo (vice de Catamarca), Aníbal Ibarra (Capital Federal), Montiel y Rozas se reunieron en la casa de la provincia del Chaco, para uniformar sus posturas. Más tarde se sumaron a ellos el peronista puntano Adolfo Rodríguez Saá, propuesto por sus pares del PJ para presidir el Consejo Federal de Inversiones (CFI), en relevo del pampeano Rubén Marín y el coordinador del grupo federal, el diputado Ramón Puerta. En esa reunión previa también se acordó incorporar al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al CFI, ya que su estatuto no lo tenía previsto.
El mendocino Iglesias afirmó que las provincias no van a «aceptar un recorte» en la coparticipación ni permitirán que una posible decisión de ese tipo sea adoptada « de forma unilateral».
Por último, el chaqueño Angel Rozas reafirmó que todos los gobernadores del país «no quieren que les toquen los fondos de copartic ipación» y pidió «que los objetivos generales del gobierno coincidan con los intereses de las provincias y no les provoquen efectos negativos». Rodríguez Saá, convertido en abanderado del resto ya que su provincia asegura que es superavitaria, planteó que la aprobación de un bono federal a nivel nacional sería « uno de los instrumentos necesarios para reestructurar nuestras deudas y podría ser un muy buen camino para avanzar».
Finalmente, y a partir de las 11.30, se reunieron todos en el CFI. Se encontraban allí los mandatarios peronistas Rodríguez Saá (San Luis), José Manuel de la Sota (Córdoba), Carlos Alberto Reutemann (Santa Fe), Carlos Ruckauf (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Rovira (Misiones), Juan Carlos Romero (Salta), Eduardo Fellner (Jujuy), Carlos Manfredotti (Tierra del Fuego), Néstor Kirchner (Santa Cruz), Angel Maza (La Rioja), Heriberto Mediza (vicegobernador de La Pampa), el vice de Tucumán, Sisto Terán Nougués y Puerta, que coordina el Frente Federal Solidario y rubricó el documento también en nombre de Ruckauf. Este se retiró.
En otro piso del CFI se encontraban reunidos los ministros de Economía de cada provincia, para aportar asesoramiento. De entrada quedó claro que los más duros venían del lado de la Alianza. De la Sota, Ruckauf y Reutemann trataron de moderar el ímpetu que traían, con el argumento de que «no hay que entrar en conflicto con el gobierno». A esa altura del lado de los aliancistas se proponía extender la invitación al CFI a los diputados y senadores, para darles expreso mandato de aprobar la ley del cheque coparticipable ayer mismo. Otros, que había que hablar con la Casa Rosada para informar a De la Rúa de lo resuelto. Es decir, reclamar la coparticipación del cheque y mantener el reclamo por el piso de los $ 1.364 millones mensuales.
Dejá tu comentario