9 de agosto 2002 - 00:00

Plan Menem con IVA 15% y fideicomiso para el "corralito"

Carlos Menem comenzó ayer a mostrar un plan económico: el grupo de economistas de la segunda línea coordinado por Eduardo Bauzá incluye a Pablo Rojo, Francisco Susmel, Rogelio Frigerio (n), Jorge San Martín,Arnoldo Lamisovsky, Guillermo Rodríguez Usé, Nicolás Weisz-Wassing y Ana Kessler. Le presentaron al candidato los lineamientos del programa que pondrían en marcha -en caso de ganar las próximas elecciones-los primeros 100 días de gobierno. Al grupo inicial se sumó ayer Jorge Avila (del CEMA), y se unirán Pedro Pou y Roque Fernández cuando vuelvan del exterior.

Los puntos más salientes del plan: salarios y contratos por lo menos privados en dólares, privatización de los bancos públicos, salarios y gastos del sector público en pesos y dólares, eliminación de varios ministerios y transferencia de servicios sociales a las provincias, rebaja del IVA a 15 por ciento, cierre de bancos que no puedan devolver los depósitos y redefinición del rol Mercosur apuntando a entrar en el ALCA.

•Continuidad

La reunión -a la que Menem llegó solo, desde el country Armenia donde vive-se realizó en el Sheraton Pilar Hotel y duró unos 45 minutos. El grupo de economistas abandonó la sede habitual de sus deliberaciones, las oficinas que tiene Bauzá en Esmeralda y Arroyo. El encuentro fue la continuación de otro celebrado en La Rioja, en el que estuvieron Rojo, Alberto Kohan, Pou y el empresario cordobés Euclides Bugliotti.

El preprograma ya había sido llevado en «road show» por Rojo y Susmel a Washington, donde los recibieron funcionarios de la Reserva Federal, el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y la Secretaría del Tesoro.

El mismo prevé el inmediato fin del «corralito», eliminando «todas las restricciones que rigen sobre la disponibilidad de los depósitos bancarios; también se debe encarar una profunda reforma del sistema financiero argentino que incluya:

• la capitalización y privatización de los bancos públicos;

• la fusión y capitalización de los bancos privados».

El documento propone
«equilibrio fiscal permanente, superávit primario en las cuentas públicas de 4 o 5 puntos del PBI y el regreso a un sistema libre de contratos públicos y privados». En lo que hace a políticas monetarias, promete la vuelta a la independencia del Banco Central, que ya no financiará los déficit de bancos privados o del sector público. «Regirá de inmediato la libre elección de monedas, y la oferta de pesos estará en función del flujo de capitales externos y del comercio exterior», dice el documento. «El tipo de cambio dependerá de la política del Banco Central y del nivel de reservas», agrega. «Pero la flotación del peso será limitada.» Asimismo, se eliminarían todos los controles de cambio y se permitirá el libre flujo de capitales.

En cuanto a las
AFJP, se limitará la posibilidad de invertir en bonos de la deuda pública; parte de los fondos que recauden deberá destinarse a financiar exportaciones.

•Sistema bancario

Habrá dos tipos de bancos: los que tomen depósitos a la vista deberán contar con reservas por 100% de los mismos; los fondos a largo plazo serán depositados en entidades reguladas de manera separada y en instrumentos de mercados de capitales. Los bancos extranjeros podrán tomar depósitos «offshore», incluyendo esos pasivos en los balances de sus casas matrices.

En lo que hace a los bancos existentes a la fecha, el documento propone segregar sus activos en fideicomisos, para asegurar la devolución de los depósitos, reestructurándose los pasivos fondeados con dichos depósitos. Los gobiernos deberán proponer la reestructuración de los pasivos de los bancos que posean, sujetos a privatización. Las entidades que no puedan devolver los depósitos serán fusionadas o consolidadas.

Respecto de las políticas fiscales, el plan elaborado por el equipo económico de Menem pide la eliminación de todo impuesto distorsivo, la ampliación de la base imponible, estrictos estándares de gasto público en función del PBI y la sanción de una nueva ley de responsabilidad fiscal.

•Derogación

Se derogarán las exenciones al IVA, a los débitos y créditos bancarios, a las cargas fiscales sobre los salarios a cargo de los empleados. Esas exenciones, dicen, equivalen a $ 7.000 millones. También se reducirá la tasa del IVA a 15%, de las cargas sociales (a 9%) y de las obras sociales (a 6%) a cargo del empleado, y del Impuesto a las Ganancias de las empresas (a 25%, atado al crecimiento en importaciones y empleo). Estas reducciones se compensarán con el fin de las exenciones.

La nueva coparticipación convertirá en federales a todos los impuestos
«transaccionales» (IVA, ganancias de empresas, combustibles, aranceles, etc.) y en provinciales a todos los «personales» (activos, ganancias, inmobiliario, patentes, etc.).

De ganar Menem los comicios, se transferirán servicios sociales a las provincias y
se eliminarán los ministerios de esas áreas (Educación, Salud, Trabajo, Acción Social); los servicios médicos para los jubilados serán proporcionados por las provincias o por sus obras sociales originales.

Se dará de baja
a todo el personal contratado por el Estado y se congelarán las vacantes. Asimismo, se eliminarán los subsidios al tabaco, a los combustibles y el Fondo de Incentivo Docente. Las contribuciones jubilatorias y para obras sociales serán recaudadas por organismos públicos no gubernamentales, manejados por gerentes de fondos de pensión y de empresas de medicina.

Finalmente, se reducirán los aranceles a las importaciones hasta un máximo de 10%. A estos fines,
el rol del Mercosur podría limitarse al de un área de libre comercio, en lugar de una unión aduanera o un mercado común. El documento afirma que «el ALCA debe ser un objetivo comercial esencial. Las negociaciones bilaterales con los Estados Unidos deben enfatizar la apertura de mercados específicos para nuestros productos agrícolas y la unión monetaria».

Dejá tu comentario

Te puede interesar