El boom de la soja, cuyo precio aumentó 35% este año, arrastró el valor de los campos y generó una fuerte presión de demanda. Inversores externos al sector, locales y extranjeros, comenzaron a buscar tierras productivas en el país. Esto generó una suba de 50% en los valores de las operaciones, que ya arrastraban un alza de 60% del año pasado. Así, una hectárea sojera se cotiza, en promedio, a u$s 4.800. Un récord histórico, casi una réplica de lo ocurrido en el '98, cuando hubo operaciones por valores muy similares, aunque estaban más trabadas porque los vendedores pedían, muchas veces, precios que los sacaban del mercado. Esta suba en la soja, y en los campos aptos para su producción, arrastra con efecto dominó a todas las tierras aptas para agricultura, con aumentos anuales que no bajan de 30%.
Dejá tu comentario