La caída de las ventas no impactó por igual a los distintos sectores de la industria automotriz. El caso de las pick-up es un ejemplo que pasaron de representar 20% del mercado total en los últimos años a alrededor de 35% en la actualidad. Esto se debe a que, tras la devaluación, el sector agropecuario mejoró sus perspectivas a través de las exportaciones y genera una demanda sostenida de maquinarias agrícolas y vehículos adecuados para movilizarse por caminos rurales.
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De los 6.000 vehículos que se venden por mes más de 2.000 son del segmento de las camionetas.
Por ese motivo, las automotrices lanzaron planes especiales para la compra de pick-up pagando con cereales.
GM lanzó el Plan Cosecha Chevrolet para la pick-up S10 y según el presidente de la empresa, Jaime Ardila, está teniendo una demanda sostenida.
También Ford implementó una nueva mecanismo financiero, denominado Plan Cosecha Ford, para que los productores agrarios puedan acceder más fácilmente a un utilitario Ford.
A través de toda la red de concesionarios de la marca, los productores de soja, maíz, trigo y girasol podrán adquirir con cereales y por medio de una venta directa de la terminal, un vehículo utilitario Ford.
Los vehículos afectados a este plan son: Courier, Transit, Ranger, F-100 y los camiones de las líneas F y Cargo.
Esta herramienta permite al productor hacer un uso más eficiente del Impuesto al Valor Agregado que su producción genera, acelerando su aplicación y obteniendo, además, otras posibilidades de ahorro impositivo, que le resultan en un beneficio de más de 12%.
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