Néstor Kirchner anticipó ayer que la inflación de abril fue de sólo 0,5%. Hoy el INDEC dará el informe completo, pero sin dudas se trata de un dato alentador en comparación con 1,5% de aumento de marzo. ¿Qué pasó el mes pasado? Hubo varios factores en juego, pero la baja en las ventas y en general la menor actividad económica desalentaron la suba de precios. Se registraron, además, caídas en algunos sectores por razones estacionales (turismo, por ejemplo). Lo preocupante sería que se piense que este resultado positivo logrado en abril es consecuencia de los acuerdos o controles lanzados sobre empresas. Por lo menos, ayer, el secretario de Agricultura, Miguel Campos, reconoció que «no tuvieron 100% de efecto» esas medidas. Más allá de esto, otro dato positivo es que para mayo, en el peor escenario se repetiría este 0,5% y debería ubicarse en torno a 0,3%. Son ya niveles razonables. De corto plazo, con no hacer nada, el gobierno tiene el problema solucionado. Esto porque en estas semanas se producen fuertes vencimientos impositivos de Ganancias y Bienes Personales que deben enfrentar público y empresas, y que de por sí se encargarán de frenar el consumo y los precios. Lo realmente bueno sería que, a la luz de la alta inflación entre enero y marzo -4%-, se abandonen definitivamente medidas que gatillaron el problema, como subas salariales por decreto y el desborde del gasto público.
Esto último, algo de dudoso impacto. En línea con las asociaciones de consumidores que aseguran que estas rebajas pactadas no se vieron reflejadas en las góndolas, ayer el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos,