31 de marzo 2005 - 00:00

Posterga Argentina el cierre del canje

La decisión oficial se tomará hoy al mediodía. Pero la falta de definición judicial en Nueva York sobre el embargo de bonos por u$s 7.000 millones impedirá que el gobierno pueda entregar los nuevos títulos, por lo que se postergará el cierre del canje. Lo mismo ocurrirá con el pago de u$s 680 millones de intereses vencidos de los nuevos bonos. Si bien se espera que la Justicia en segunda instancia también falle a favor de la Argentina, los plazos judiciales complicaron al gobierno, que no podría cumplir con el compromiso de cerrar todo para el 1 de abril. Se trataría de un inconveniente transitorio, porque tarde o temprano llegaría la decisión favorable. Podría ser una semana, aunque también dos meses. No obstante, lo ocurrido en estos últimos días demuestra que hay una gran cantidad de fondos buitre dispuestos a trabar cualquier operación que quiera realizar la Argentina en los Estados Unidos. Aunque el gobierno lo minimizó, casi 24% que no entró al canje mantendrá una actitud agresiva y buscará cobrarse la deuda de cualquier manera. Se especula, por ejemplo, que el gobierno no podría colocar bonos bajo legislación neoyorquina, ya que los fondos buitre buscarán interceptar los fondos de los inversores. El equipo económico no podrá evitar resolver la situación de los que no ingresaron al canje, una preocupación que también expresó el FMI.

Thomas Griesa
Thomas Griesa
El equipo económico tomó la decisión de postergar el cierre del canje, previsto para mañana, ante la demora de la Cámara de Apelaciones de Nueva York en resolver si mantiene o revierte el embargo que afecta a bonos argentinos por u$s 7.000 millones. De todas formas, se esperará hasta hoy, después del mediodía, para confirmar la medida oficialmente, ya que es el último plazo para concretar la parte final del canje.

Pese a la expectativa del gobierno de conseguir una resolución casi inmediata, los cálculos indican que el tribunal podría tomarse no menos de dos semanas para expedirse. No obstante, aguardarán hasta último momento a la espera de alguna novedad.

Según los plazos originales previstos cuando se lanzó la oferta, el 1 de abril debía realizarse la entrega de los nuevos bonos que surgieron del canje a cambio de los viejos títulos. Además, debía pagar a los acreedores u$s 680 millones en efectivo en concepto de intereses que se acumularon desde el 31 de diciembre de 2003. Sin embargo, no realizará ninguna de las dos operaciones ante la traba judicial que surgió en los Estados Unidos. De acuerdo con las condiciones de emisión, hay seis meses de plazo a partir del 1 de abril para entregar los certificados.

El Banco Central es el encargadode girar esos fondos al Bank of New York (BoNY) para cumplir con el pago de los intereses. El último plazo para realizar esta operación es mañana al mediodía, pero hasta ayer a última hora no había recibido la orden por parte de la Tesorería
. Por lo tanto, prácticamente se descarta que el giro sea ordenado en las primeras horas de hoy, ante la falta de noticias desde Nueva York.

• Altísimo riesgo

Ayer fue un día de intensas reuniones en el Palacio de Hacienda, encabezadas por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien estuvo permanentementeen contacto con el estudio de abogados en Nueva York, Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton. En esas conversaciones se concluyó en que sería «de altísimo riesgo» cerrar la oferta, ya que se mantiene el peligro de que la Justicia neoyorquina termine fallando en contra en la segunda instancia, con lo cual no se podrían desbloquear los títulos.

Según lo que sostuvieron los abogados argentinos ante el juez Thomas Griesa, el martes el canje no podría cerrarse si se mantiene el congelamiento de los títulos
. De hecho, éste fue el argumento central que esgrimió el propio magistrado para fallar en contra del fondo buitre NML, aunque permitió que se presentase la apelación. De estas formas, dejó la decisión final en manos de un tribunal superior.

Además, el comunicado que había emitido anteayer el Ministerio de Economía fue bien claro al respecto. Solicitó que la Cámara de Apelaciones se expida con celeridad «para permitir que el proceso de canje de bonos soberanos se complete en el plazo previsto en la operación». En otras palabras, supeditó el cierre del canje a la decisión de la Justicia neoyorquina.

La gran incógnita ahora es cuánto se demorará el tribunal de segunda instancia para decidir sobre el embargo de bonos argentinos.
«En el mejor de los casos debería tomarse no menos de dos semanas», aseguraban ayer abogados estadounidenses. Pero otros son un poco más optimistas y creen que «la semana que viene debería estar todo arreglado», aunque no hay certeza de ningún tipo.

Ocurre que aún debe elegirse a tres miembros para que analicen la situación y se expidan, pero sin ningún conocimiento-anterior del caso, a diferencia del juez Thomas Griesa, que viene lidiando hace más de dos años con este tipo de presentaciones judiciales
.

La lectura que se hacía ayer del fallo de Griesa no resulta tan favorable como se hizo trascender en un primer momento. Por un lado, admitió a los abogados del fondo Elliot (que controlan NML Securities) que habían presentado «un buen caso». Pero al mismo tiempo admitió que no quería interponerse en la operación de canje lanzada por la Argentina. La decisión « salomónica» fue fallar en contra del fondo, pero pasarle todo a la segunda instancia.
«De todas formas, los argumentos del juez son una guía clara para el tribunal superior, que debería fallar de la misma forma», razonaban ayer desde bancos en Wall Street.

Por otra parte, no causó menos preocupación que Griesa haya dedicado una porción importante de la audiencia del martes para criticar con dureza al gobierno argentino, a través del abogado del estudio
Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, Jonathan Blackman, por no haberse sentado a negociar con los acreedores que presentaron y ganaron demandas en su tribunal.

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