13 de marzo 2003 - 00:00

Prat-Gay pidió a Lavagna que no sature con bonos a bancos

La redolarización de los depósitos y la compensación a los bancos por la eliminación del CER en parte de sus carteras de créditos -tema en el que se registraron "avances muy importantes"- centraron ayer la reunión entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay. En lo que hace a la redolarización, el primero insistió en no tomar decisiones inmediatas, y el titular del Central, más atento a los balances de los bancos, planteó la necesidad de que un eventual bono compensador se destine directamente a los ahorristas.

Prat-Gay pidió a Lavagna que no sature con bonos a bancos
El presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, le planteó ayer al ministro de Economía, Roberto Lavagna, la preocupación por el fuerte deterioro adicional que podrían sufrir los balances de los bancos en caso de que la Corte Suprema defina la redolarización de todos los depósitos.

El titular del BCRA repitió ayer en un almuerzo realizado en el Palacio de Hacienda las inquietudes que los banqueros ya le habían acercado al propio Lavagna el jueves pasado. En el encuentro, que se prolongó por dos horas y media, también participaron el subsecretario de Financiamiento, Leonardo Madcur, y el vicepresidente del Central, Pedro Lacoste.

Se trató de la primera reunión formal entre Lavagna y Prat-Gay tras el fallo redolarizador de la Corte, porque Prat-Gay estuvo de viaje toda la semana pasada en Madrid. Las partes quedaron en seguir analizando el tema antes del fin de semana.

• Quebranto

«Los bancos no están en condiciones de seguir recibiendo bonos del Estado, porque tendrían un quebranto todavía mayor en sus estados contables», señaló Prat-Gay. De esta forma, planteó -aunque de manera indirecta-que el eventual bono compensador del Estado debe ir directamente a los ahorristas y no pasar a las entidades.

El fallo de la Corte respecto del caso San Luis-Banco Nación plantea que las partes deben ponerse de acuerdo respecto del mecanismo a implementar para que la provincia recupere los dólares originalmente depositados. En este esquema, si el Estado interviene debería ser sólo para compensar al banco tras el acuerdo alcanzado con el ahorrista.

Lavagna no contestó particularmente sobre este punto, pero aseguró entender el reclamo de los banqueros. Sin embargo,
prefirió postergar cualquier tipo de respuesta definitiva: «Mientras no salga el fallo que abarque la totalidad de los depositantes del 'corralón', no sirve de nada hacer hipótesis», aseguró, refiriéndose al caso de la ahorrista Mirta Beratz, que está en pleno análisis del Tribunal.

El ministro, además, minimizó los efectos que los futuros amparos podrían ocasionar en los bancos.
«Hay un cuello de botella en la Justicia. No creo que la cifra crezca sustancialmente en las próximas semanas», les aseguró a los funcionarios del BCRA, que igual expresaron su inquietud por el tema.

No sólo se abordó -aunque sea preliminarmente-el efecto de la redolarización sobre los bancos y la forma de afrontar la eventual obligación con los depositantes. También definieron con mayor detalle la compensación que les corresponde a los bancos por la eliminación del CER en parte de la cartera crediticia, tema sobre el que hubo «muy importantes avances», según reconoció uno de los asistentes a la reunión.

• Tiempos

La comida transcurrió en un buen clima, pero quedó bien en claro que los tiempos de Economía y del BCRA difieren notablemente. A Lavagna le gustaría que la resolución de la redolarización pase para el próximo gobierno, incluyendo la emisión de un bono, que a esta altura parece inevitable. La dupla Prat-Gay/Lacoste, en cambio, prefiere que el problema sea abordado lo antes posible. Al fin y al cabo, sobrevivirán al recambio de gobierno y permanecerán en sus puestos hasta setiembre de 2004.

• Costo

Claro que tanto Lavagna como Prat-Gay reconocen, aunque no lo expresen públicamente, que el costo de darles un bono a los ahorristas por la diferencia entre el depósito pesificado del «corralón» y el dólar libre es cada vez menor. De hecho, la brecha entre la pesificación a $ 1,40 más CER y el dólar libre (a $ 3,15) se achicó a 35%. Por lo tanto, también para el Estado la emisión de bonos tendría un menor costo fiscal que algunos meses atrás.

En cuanto a la eliminación del CER en los créditos y su reemplazo por el CVS (ajuste de salarios), se concluyó que la cartera de préstamos en esta situación se acerca a los $ 9.000 millones. La pérdida para las entidades por el no ajuste por inflación se acerca a 40%, o sea unos $ 3.600 millones, que sería el monto a compensar.
Pero como Economía no quiere reconocer el ajuste sobre los créditos morosos, la cifra bajaría a unos $ 3.000 millones, es decir una cifra cercana a los 1.000 millones de dólares. La compensación sería efectuada con BODEN 2013.

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