El precio del metro cuadrado para lacompraventa de departamentos usados osciló entre los 850 y los 1.000 pesos enla mayoría de los barrios porteños, mientras que Caballito consiguió ubicarsepor encima de esos valores y Puerto Madero duplicó la media.
Así, en Caballito, por ejemplo, elpromedio del precio de venta se ubicó en 1.140 pesos por metro cuadrado, deacuerdo a un relevamiento de la UADE que permitió determinar los precios segúnbarrios.
El alto grado de «negociabilidad» quepresenta Caballito respecto de otros barrios, por su parte, habría determinadola decisión de adoptarlo como «precio base» para el estudio. «En más de 70 porciento de los barrios seleccionados, las propiedades se concentraron en valoresinferiores al de Caballito, con índices que oscilaron entre 60 y 90 (vergráfico)», explicó la UADE.
Al traducir estos índices a preciospor metro cuadrado, los valores resultaron de entre 850 y 1.000 pesos, esdecir, muy por debajo de los 1.140 fijados como «precio base».
Departamentos
De la encuesta, resultó además queBarrio Norte, Botánico, Belgrano, La Imprenta y Recoleta mantienen valores quesuperan entre 3 y 29 por ciento los determinados para la zona más «negociable».Mientras que en Puerto Madero los valores más que duplican el «precio base», esdecir: 102 por ciento por encima de Caballito. Los datos surgieron comoresultado del estudio de precios por metro cuadrado para departamentos usadosen 24 barrios de la Ciudad de Buenos Aires, impulsado por el Instituto de Economíay Finanzas de la UADE. «Pudo observarse que el precio promedio simple fue de1.000 pesos por metro cuadrado, según la información del mercado. Mientras quepara la muestra elegida, el desvío promedio respecto de ese precio fue de 257pesos.»
Así, los precios se acomodaron a unescenario «retractivo» de la demanda pero, sin embargo, no consiguieron de porsí revertir la tendencia. «La deflación, causa y consecuencia de lasrecesiones, también bloquea la inversión en inmuebles ya que, junto con las colocacionesa interés, adiciona un premio a las demoras en las decisiones de gastos, muchomás cuando éstas son intrínsecamente postergables», evaluó la UADE.
Esto explica, para el Instituto quepreparó el informe, «el reducido volumen de operaciones en el mercadoinmobiliario, como también su irregularidad». Precisamente, esta característicade «irregularidad -concluyó la UADE- le quita valor a toda circunstancial alzade las operaciones de compraventa, en cuanto a la posibilidad de considerarlaun signo de recuperación del sector».



